Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
La mantis cursiva que cuelga de los tulipanes
Bianca, la mantis cursiva que cuelga
de los tulipanes,
se parece mucho a la luciérnaga
que sobresale desde el fondo
del matraz de tu iris que se torna:
en cascada castaña que corre breve
por la hilera de las madrugadas,
que se posan en los pechos estéticos
de las praderas.
Bianca tu cuerpo se deletrea por el lecho
de los ecos que se descalzan
los hijos de las bocas...
¡Ah! pero que cuerpo que tienes,
que hasta los árboles parlan,
y de tulipanes se empañan las bodas
de los vientos.
¡Ah! que cuerpo que tienes,
que hasta la marea ya se vistió de blanco,
para mojarte a ti, para mojarte a ti de boda.
¡Bianca mi amor! tu cuerpo que se deletrea
por el lecho de los ecos que se disfrazan
de abrazos desnudos, de bosques con frío.
Bianca la mantis que cuelga de los tulipanes,
se quedó profundamente dormida,
tan profunda que cayó al pozo
de la iglesia roja.
Bianca, la mantis cursiva que cuelga
de los tulipanes,
se parece mucho a la luciérnaga
que sobresale desde el fondo
del matraz de tu iris que se torna:
en cascada castaña que corre breve
por la hilera de las madrugadas,
que se posan en los pechos estéticos
de las praderas.
Bianca tu cuerpo se deletrea por el lecho
de los ecos que se descalzan
los hijos de las bocas...
¡Ah! pero que cuerpo que tienes,
que hasta los árboles parlan,
y de tulipanes se empañan las bodas
de los vientos.
¡Ah! que cuerpo que tienes,
que hasta la marea ya se vistió de blanco,
para mojarte a ti, para mojarte a ti de boda.
¡Bianca mi amor! tu cuerpo que se deletrea
por el lecho de los ecos que se disfrazan
de abrazos desnudos, de bosques con frío.
Bianca la mantis que cuelga de los tulipanes,
se quedó profundamente dormida,
tan profunda que cayó al pozo
de la iglesia roja.
::
::