La mariposa azul. (Emulando un conocido cuento infantil)

Susana del Rosal

Poeta que considera el portal su segunda casa
Había una vez un gusanito que llevaba mucho tiempo escondido en un viejo árbol, porque se sabía feo y arrugado. Eligió el lugar más triste de aquél jardín abandonado, pensando que ningún niño travieso iría a aplastarlo con el pie, asustado de su fealdad, y ahora no se atrevía a salir.
Sus pequeños ojos, mojados de llanto, vislumbraban tímidamente los atisbos de los rayos del sol, y su boca diminuta bebía ávidamente las gotas de lluvia que resbalaban por el hueco gris del árbol que le servía de casa. Afuera había flores, pero allí sólo tenía oscuridad y hambre. Estaba muy débil y decidido a morir porque inspiraba terror. En su mente de animal acorralado, el implacable tic-tac de un reloj le marcaba con crueldad el paso de las horas ... y cubierto por un velo de angustia se dispuso a dormir para no despertar jamás. Se escondió aún más, y curvándose sobre sí se quedó quietecito, quietecito.
No supo cuanto tiempo durmió, pero de repente se sintió alzado en el aire por unos dedos humanos. El sol lo cegaba. El jardín, invadido por niños sonrientes, parecía bellísimo y acogedor. "Después de esto - pensó - bien vale la pena morir".
Y cerrando los ojos, esperó que lo aplastaran. Entonces oyó como una melodía la voz de una niña que exclamaba alborozada: "Es la mariposa más bonita que he visto en mi vida".
Se sintió colocado con delicadeza sobre una rosa. Estaban refiriéndose a él. El gusanito no podía creerlo. Quizás todavía estaba dormido y esto era un sueño. Se sacudió para despertarse, y sus alas azules lo elevaron sobre las cabezas infantiles. Era cierto, podía volar. Era una mariposa.
Feliz de despertar a una maravillosa realidad, la mariposa azul trazó en el aire una graciosa pirueta y subió más y más por sobre todos los niños... por sobre todas las rosas. Se posó entonces en el viejo árbol que la cobijara durante su fealdad y abrazándolo con sus lindas alas azules, se quedó otra vez quietecita... muy quietecita.
 
Me encanta la ternura que le pusiste a este cuento, seguro que alguien que tenga hijos pequeños o nietos, se los leera, una pluma sensible la que manejas.Un abrazo
 
Me encanta la ternura que le pusiste a este cuento, seguro que alguien que tenga hijos pequeños o nietos, se los leera, una pluma sensible la que manejas.Un abrazo




Hola Rosa, gracias por pasar a leerme y dejar un comentario en este cuento tan especial para mí. Que Dios te bendiga.
 
Un cuento para enternecer a las mentes infantiles de 3 a 103 años...:::banana:::

th_CMaramnbesitos.gif
 
Hermoso Susan, así como el feo gusanito fue una linda mariposa, debemos pensar que todos tenemos algo lindo para dar en esta tierra.
Bello cuento para los niños.
Te felicito
Besos amiga y estrellas
 
Me encantó!!!
Gracias por regalarnos esta ternura, amiga, te quedó precioso!!
Así somos muchas veces, creemos que el mundo se nos acaba, y luego todo se pinta de colores brillantes, que nos invitan a sonreir, a luchar y sobre todo, a amar la vida!
Gracias por tanta dulzura, aplausos cariñosos y mi sincera admiración!
Chiqui.-
 
Hermoso Susan, así como el feo gusanito fue una linda mariposa, debemos pensar que todos tenemos algo lindo para dar en esta tierra.
Bello cuento para los niños.
Te felicito
Besos amiga y estrellas




Así es, Almita, todos tenemos algún detalle de belleza que ofrecer. Gracias por acercarte a leerme. Te envío un gran abrazo desde mi corazón.
 
Había una vez un gusanito que llevaba mucho tiempo escondido en un viejo árbol, porque se sabía feo y arrugado. Eligió el lugar más triste de aquél jardín abandonado, pensando que ningún niño travieso iría a aplastarlo con el pie, asustado de su fealdad, y ahora no se atrevía a salir.
Sus pequeños ojos, mojados de llanto, vislumbraban tímidamente los atisbos de los rayos del sol, y su boca diminuta bebía ávidamente las gotas de lluvia que resbalaban por el hueco gris del árbol que le servía de casa. Afuera había flores, pero allí sólo tenía oscuridad y hambre. Estaba muy débil y decidido a morir porque inspiraba terror. En su mente de animal acorralado, el implacable tic-tac de un reloj le marcaba con crueldad el paso de las horas ... y cubierto por un velo de angustia se dispuso a dormir para no despertar jamás. Se escondió aún más, y curvándose sobre sí se quedó quietecito, quietecito.
No supo cuanto tiempo durmió, pero de repente se sintió alzado en el aire por unos dedos humanos. El sol lo cegaba. El jardín, invadido por niños sonrientes, parecía bellísimo y acogedor. "Después de esto - pensó - bien vale la pena morir".
Y cerrando los ojos, esperó que lo aplastaran. Entonces oyó como una melodía la voz de una niña que exclamaba alborozada: "Es la mariposa más bonita que he visto en mi vida".
Se sintió colocado con delicadeza sobre una rosa. Estaban refiriéndose a él. El gusanito no podía creerlo. Quizás todavía estaba dormido y esto era un sueño. Se sacudió para despertarse, y sus alas azules lo elevaron sobre las cabezas infantiles. Era cierto, podía volar. Era una mariposa.
Feliz de despertar a una maravillosa realidad, la mariposa azul trazó en el aire una graciosa pirueta y subió más y más por sobre todos los niños... por sobre todas las rosas. Se posó entonces en el viejo árbol que la cobijara durante su fealdad y abrazándolo con sus lindas alas azules, se quedó otra vez quietecita... muy quietecita.
Pero que lindo Susana, es precioso, muchas gracias por regalarmelo por un ratito, Abracitos bellos. Alba
 
Había una vez un gusanito que llevaba mucho tiempo escondido en un viejo árbol, porque se sabía feo y arrugado. Eligió el lugar más triste de aquél jardín abandonado, pensando que ningún niño travieso iría a aplastarlo con el pie, asustado de su fealdad, y ahora no se atrevía a salir.
Sus pequeños ojos, mojados de llanto, vislumbraban tímidamente los atisbos de los rayos del sol, y su boca diminuta bebía ávidamente las gotas de lluvia que resbalaban por el hueco gris del árbol que le servía de casa. Afuera había flores, pero allí sólo tenía oscuridad y hambre. Estaba muy débil y decidido a morir porque inspiraba terror. En su mente de animal acorralado, el implacable tic-tac de un reloj le marcaba con crueldad el paso de las horas ... y cubierto por un velo de angustia se dispuso a dormir para no despertar jamás. Se escondió aún más, y curvándose sobre sí se quedó quietecito, quietecito.
No supo cuanto tiempo durmió, pero de repente se sintió alzado en el aire por unos dedos humanos. El sol lo cegaba. El jardín, invadido por niños sonrientes, parecía bellísimo y acogedor. "Después de esto - pensó - bien vale la pena morir".
Y cerrando los ojos, esperó que lo aplastaran. Entonces oyó como una melodía la voz de una niña que exclamaba alborozada: "Es la mariposa más bonita que he visto en mi vida".
Se sintió colocado con delicadeza sobre una rosa. Estaban refiriéndose a él. El gusanito no podía creerlo. Quizás todavía estaba dormido y esto era un sueño. Se sacudió para despertarse, y sus alas azules lo elevaron sobre las cabezas infantiles. Era cierto, podía volar. Era una mariposa.
Feliz de despertar a una maravillosa realidad, la mariposa azul trazó en el aire una graciosa pirueta y subió más y más por sobre todos los niños... por sobre todas las rosas. Se posó entonces en el viejo árbol que la cobijara durante su fealdad y abrazándolo con sus lindas alas azules, se quedó otra vez quietecita... muy quietecita.

La menbrana que divide al niño del adulto es tan fina que se rompe facilmente con cuentos como este. Realmente hermoso Susana. Ha sido un verdadero placer haber irrumpido con curiosidad en este reducto de la ternura. Un abrazo a la poetisa y la escritora.
 
Me encantó!!!
Gracias por regalarnos esta ternura, amiga, te quedó precioso!!
Así somos muchas veces, creemos que el mundo se nos acaba, y luego todo se pinta de colores brillantes, que nos invitan a sonreir, a luchar y sobre todo, a amar la vida!
Gracias por tanta dulzura, aplausos cariñosos y mi sincera admiración!
Chiqui.-




Gracias, amiga, por tu visita y ese bello comentario. Un abrazo.
 
La menbrana que divide al niño del adulto es tan fina que se rompe facilmente con cuentos como este. Realmente hermoso Susana. Ha sido un verdadero placer haber irrumpido con curiosidad en este reducto de la ternura. Un abrazo a la poetisa y la escritora.



Gracias, estimado amigo, por tu opinión sobre mi cuento. Significa mucho para mí el que hayas pasado a leerme.
 
Una Historia muy muy tierna :)

Mis Respetos!!!!!

Saludos desde estos lados :)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba