benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oigo su voz en silencio
vagando por los rincones,
en la furtiva noche
viviendo de la añoranza,
dejando pasar el tiempo
con la mirada perdida
más allá, en la lontananza,
volviendo más pesado el pasado,
estancándose sin olvido
en hechos de la niñez,
que hoy,en un callejón sin salida
antes del amanecer
encuentran estrechez,
en el tiempo transcurrido
nuevos pensamientos brotan
reclamando madurez.
Es la vida de una linda mariposa
como una frágil pluma en el viento
que en un tiempo dejó de volar,
la tristeza le estropeo las alas
el espacio dejo de conquistar,
sumida en sus laberintos
en los recintos de la mente,
al compás de una reflexión
algo surge de repente,
se agiganta su energía,
como una luz incandescente,
pensando con lucidez
el espacio no se reclama,
se conquista con ánimo,
perseverancia y muchas ganas.
La mariposa entendió lo mágico
la grandeza de la vida,
levantando la autoestima
interpretando el silencio de las flores
sacudiendo sus viejas heridas,
se transforma en la noche sombría
saliendo de los escombros
sin hacer ningún drama,
tomó su hermosa guitarra
y preparó su pentagrama,
sonaron los primeros acordes
los pájaros en coro la acompañaron
anunciando un nuevo panorama,
nacieron de nuevo los sueños
la esperanza comenzó a surgir,
uniendo todo a su alrededor
una fresca brisa levantó sus alas
y de nuevo comenzó a vivir.
vagando por los rincones,
en la furtiva noche
viviendo de la añoranza,
dejando pasar el tiempo
con la mirada perdida
más allá, en la lontananza,
volviendo más pesado el pasado,
estancándose sin olvido
en hechos de la niñez,
que hoy,en un callejón sin salida
antes del amanecer
encuentran estrechez,
en el tiempo transcurrido
nuevos pensamientos brotan
reclamando madurez.
Es la vida de una linda mariposa
como una frágil pluma en el viento
que en un tiempo dejó de volar,
la tristeza le estropeo las alas
el espacio dejo de conquistar,
sumida en sus laberintos
en los recintos de la mente,
al compás de una reflexión
algo surge de repente,
se agiganta su energía,
como una luz incandescente,
pensando con lucidez
el espacio no se reclama,
se conquista con ánimo,
perseverancia y muchas ganas.
La mariposa entendió lo mágico
la grandeza de la vida,
levantando la autoestima
interpretando el silencio de las flores
sacudiendo sus viejas heridas,
se transforma en la noche sombría
saliendo de los escombros
sin hacer ningún drama,
tomó su hermosa guitarra
y preparó su pentagrama,
sonaron los primeros acordes
los pájaros en coro la acompañaron
anunciando un nuevo panorama,
nacieron de nuevo los sueños
la esperanza comenzó a surgir,
uniendo todo a su alrededor
una fresca brisa levantó sus alas
y de nuevo comenzó a vivir.
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