alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Quiso sonreír el poeta
ante su muerte anunciada
la Parca había llegado
su camino terminado
Le miró fijo a la cara
a la vieja calavera
le miró triste a la cara
pues nada ya le quedaba
Cogió su pluma y libreto
mientras la Parca miraba
cogió su pluma y libreto
y con su paso sereno
Se acercó a la habitación
miró al nieto querido
depositando en su frente
aquel beso del abuelo
Luego se tendió en su lecho
y fue cerrando sus ojos
la noche triste y oscura
al cielo se lo llevaba
ante su muerte anunciada
la Parca había llegado
su camino terminado
Le miró fijo a la cara
a la vieja calavera
le miró triste a la cara
pues nada ya le quedaba
Cogió su pluma y libreto
mientras la Parca miraba
cogió su pluma y libreto
y con su paso sereno
Se acercó a la habitación
miró al nieto querido
depositando en su frente
aquel beso del abuelo
Luego se tendió en su lecho
y fue cerrando sus ojos
la noche triste y oscura
al cielo se lo llevaba