Danmilcot
Poeta asiduo al portal
Te lleva a la oscuridad de sus recamaras
donde el frío embarga.
donde el frío embarga.
La niebla como doncellas misteriosas,
danzando a ojos de la razón
los pasos de confusión riesgoso,
procurando vulnerar tu existencia
en eternas penas ficticias del alma
que pueden tornarse reales en la debilidad
concedida a la melancolía.
danzando a ojos de la razón
los pasos de confusión riesgoso,
procurando vulnerar tu existencia
en eternas penas ficticias del alma
que pueden tornarse reales en la debilidad
concedida a la melancolía.
Estalagmitas ornamentan su escabroso interior
de aprehensión caliginosa.
de aprehensión caliginosa.
Allí espíritus con brillo ofuscado juegan a escondidas
y aparentan recelo al tocarte.
y aparentan recelo al tocarte.
Su comportamiento indefinido viste un traje de perfidia.
Muestran condolencias que alimentan sufrimientos.
Muestran condolencias que alimentan sufrimientos.
Mutan a historias tristes tus mejores recuerdos
como autores que recitan en poemas decaídos tus infortunios,
y en cada impotencia su oportunismo se hace manifiesto
para doblegarte hasta el abandono del buen juicio.
como autores que recitan en poemas decaídos tus infortunios,
y en cada impotencia su oportunismo se hace manifiesto
para doblegarte hasta el abandono del buen juicio.
Predican el fin de todo,
como si no fuese normal la noche del alma,
en un mundo de aflicciones corrientes,
aderezadas a la vida como mesa de almuerzo.
como si no fuese normal la noche del alma,
en un mundo de aflicciones corrientes,
aderezadas a la vida como mesa de almuerzo.
Allí algunos fenecen ante la aguda tristeza
y la garbosa desesperación,
que se desprenden cual estalactitas afiladas
de la bóveda calamitosa del quebranto.
y la garbosa desesperación,
que se desprenden cual estalactitas afiladas
de la bóveda calamitosa del quebranto.
Es prisión donde el reo determina el tiempo de su condena,
condicionada a sus decisiones;
con pasadizos secretos, de cerrojos divorciados de las armellas,
a veces, ocultos a la realidad de la conciencia,
notorios a los ojos del dominio propio,
que conducen a salidas que limitan el encierro,
a la comprensión del mundo exterior que sigue se curso impasible
sin detenerse al capricho humano,
adornado de oportunidades y nuevos comienzos.
condicionada a sus decisiones;
con pasadizos secretos, de cerrojos divorciados de las armellas,
a veces, ocultos a la realidad de la conciencia,
notorios a los ojos del dominio propio,
que conducen a salidas que limitan el encierro,
a la comprensión del mundo exterior que sigue se curso impasible
sin detenerse al capricho humano,
adornado de oportunidades y nuevos comienzos.
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