tomaldo
Poeta adicto al portal
Aún sueño aquellas noches,
de dibujadas formas con brillo de plata,
de caricias temblorosas,
de unión de cáliz y espada.
Mas tiemblo en el recuerdo,
de una sonrisa nerviosa,
ansiosa de una mano perdida,
de unos labios susurrantes, deseosos.
Que se me escapa del cuerpo el alma,
del vivo sentir de zonas pronunciadas,
sobre mi torso, arriba y abajo,
tu geografía, de norte a sur,
entre mis manos enjaulada.
Si ya mi corazón se exalta,
al pensar mi sexo, cual lanza,
dibujando el camino, hasta llegar,
alli donde empieza la vida.
Y me deshago en el lecho del momento,
al recuerdo de tus silencios rotos,
como erupción de un volcán furioso,
despertando a la noche,
con la melodía del placer.
de dibujadas formas con brillo de plata,
de caricias temblorosas,
de unión de cáliz y espada.
Mas tiemblo en el recuerdo,
de una sonrisa nerviosa,
ansiosa de una mano perdida,
de unos labios susurrantes, deseosos.
Que se me escapa del cuerpo el alma,
del vivo sentir de zonas pronunciadas,
sobre mi torso, arriba y abajo,
tu geografía, de norte a sur,
entre mis manos enjaulada.
Si ya mi corazón se exalta,
al pensar mi sexo, cual lanza,
dibujando el camino, hasta llegar,
alli donde empieza la vida.
Y me deshago en el lecho del momento,
al recuerdo de tus silencios rotos,
como erupción de un volcán furioso,
despertando a la noche,
con la melodía del placer.