José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA PÉRDIDA DE LA MEMORIA
La huraña memoria me esclaviza,
la bodega negra acechando,
vigilando, los pasillos de mi mente
saturada de belleza.
Un viento huracanado dentro de mi cabeza,
un estercolero putrefacto en mis corrientes internas,
un sol ardiente que quema mis arterias
un vendaval que sacude mis vértebras,
mis oídos, mis canales derruidos
por la guerra del tiempo.
Las cosas simples son complejas
y lo complejo ya no existe, vaga
por la carretera de la nostalgia
Ya no se ve muro, sólo musgo
y de los cristales telarañas cuelgan;
el sillón defenestrado llora mi ausencia
el salón de los recuerdos ya no navega
está anclado en el muelle de la pereza.
La casa no es mía, está poseída
por el baúl de los recuerdos,
volando por la línea de wifi
dejando una estela de ausencia.
La vida se me ha ido, sólo me queda
niñez, adolescencia; los demás pasajes viscerales
se han dormido en la ribera de los sauces.
La tormenta iracunda buscándome, furibunda
y yo, en esta sala festiva, intentando recordar
el hilo de mi vida.