La mentalidad noble.
Con agradable figura
y tu mentalidad noble,
tus modestas exigencias,
tu sentido del humor
y tu reprocharme errores
pues jamás los olvidabas,
me hiciste alegre la vida.
Aunque gustabas mandar
sin gustarte obedecer,
eras generosa y práctica
y lo que en ti encontraba
era hermoso y me gustó,
Te decía la interventora,
- por si ya no lo recuerdas -
pues por querer mejorar
la vida de los demás
al imponer decisiones,
te metías en problemas.
Por amarte me esforzaba
en ser bueno, noble y tierno,
fuiste tan honesta y fiel,
como yo traté de serlo,
pero cuando todo acaba
y nos duele el corazón,
cuando sentimos tristeza,
cuando el rencor sustituye
lo que alguna vez fue bello,
no queda sino acabar
con nuestros locos deseos
y vivir la realidad.
Con agradable figura
y tu mentalidad noble,
tus modestas exigencias,
tu sentido del humor
y tu reprocharme errores
pues jamás los olvidabas,
me hiciste alegre la vida.
Aunque gustabas mandar
sin gustarte obedecer,
eras generosa y práctica
y lo que en ti encontraba
era hermoso y me gustó,
Te decía la interventora,
- por si ya no lo recuerdas -
pues por querer mejorar
la vida de los demás
al imponer decisiones,
te metías en problemas.
Por amarte me esforzaba
en ser bueno, noble y tierno,
fuiste tan honesta y fiel,
como yo traté de serlo,
pero cuando todo acaba
y nos duele el corazón,
cuando sentimos tristeza,
cuando el rencor sustituye
lo que alguna vez fue bello,
no queda sino acabar
con nuestros locos deseos
y vivir la realidad.
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