Noche negra, y un humano dormido
El corazón, a la mente ha permitido
Una charla, sobre lo acontecido
El humano enamorado, a ella redimido.
Mente, tú y yo, no siempre vamos de acuerdo
Mi sentir es volar , tu razonar un caminar lerdo
Sin amor no hay vida, digas lo que digas
El cruel fin que tienes, ya no persigas.
Siempre tan ingenuo, ¡Maldito corazón!
Ahora el amor, ¿Por encima de la razón?
Pequeñas personas dan, insignificante calor
Tantas limitaciones, ¡Un condicional amor!
Siempre tan fría, querida amiga Mente
No entiendes, lo que el humano siente
Tanta inteligencia y tan poco sentimiento
Una existencia triste, de verdad lo siento.
Tu inmadurez, cree a una efimera ilusión
Amor incondicional, ternura y pasión
Existen, no lo niego, más no en tu amada
Bien sí, en quien da vida, una madre sagrada.
Tienes razón, en todo eso
Pero, como el ratón al queso
El humano busca amor, para su alma
Y dar, a este corazón, la calma.
Tu esperanza, ridícula, como el dueño
Aquel que espera, se concretice su sueño
Si tan solo, tú corazón, sintieras menos
Olvidaría seguir, sueños a el ajenos.
Al César, lo del César
Y para tu gran pesar
Lo que el humano siente
Lo entiendo yo, no tú, Mente.
Nadie es indispensable, ni vale tanto
No merece su amor, ni noches en llanto
Tú, corazón culpable, de agrandar sentimientos
Los llenaste de magia e inquebrantables cimientos.
¡No lo entiendes, arrogante Mente!
¡Jamás enfriarás, el fuego que siente!
Y cuando su cansado cuello de, el último giro
¡Gritará aquel nombre, en el conclusivo respiro!
Corazón, hoy me has demostrado
Inútil hablar, la razón has abandonado
Esta estéril conversación, ha acabado
Ya amaneció, y el humano ha despertado...
El corazón, a la mente ha permitido
Una charla, sobre lo acontecido
El humano enamorado, a ella redimido.
Mente, tú y yo, no siempre vamos de acuerdo
Mi sentir es volar , tu razonar un caminar lerdo
Sin amor no hay vida, digas lo que digas
El cruel fin que tienes, ya no persigas.
Siempre tan ingenuo, ¡Maldito corazón!
Ahora el amor, ¿Por encima de la razón?
Pequeñas personas dan, insignificante calor
Tantas limitaciones, ¡Un condicional amor!
Siempre tan fría, querida amiga Mente
No entiendes, lo que el humano siente
Tanta inteligencia y tan poco sentimiento
Una existencia triste, de verdad lo siento.
Tu inmadurez, cree a una efimera ilusión
Amor incondicional, ternura y pasión
Existen, no lo niego, más no en tu amada
Bien sí, en quien da vida, una madre sagrada.
Tienes razón, en todo eso
Pero, como el ratón al queso
El humano busca amor, para su alma
Y dar, a este corazón, la calma.
Tu esperanza, ridícula, como el dueño
Aquel que espera, se concretice su sueño
Si tan solo, tú corazón, sintieras menos
Olvidaría seguir, sueños a el ajenos.
Al César, lo del César
Y para tu gran pesar
Lo que el humano siente
Lo entiendo yo, no tú, Mente.
Nadie es indispensable, ni vale tanto
No merece su amor, ni noches en llanto
Tú, corazón culpable, de agrandar sentimientos
Los llenaste de magia e inquebrantables cimientos.
¡No lo entiendes, arrogante Mente!
¡Jamás enfriarás, el fuego que siente!
Y cuando su cansado cuello de, el último giro
¡Gritará aquel nombre, en el conclusivo respiro!
Corazón, hoy me has demostrado
Inútil hablar, la razón has abandonado
Esta estéril conversación, ha acabado
Ya amaneció, y el humano ha despertado...