La mente y el corazón

Rolando Kindelan Nuñez

Poeta fiel al portal
- ¡Déjalo! ¡No cedas!
¡No puedes confiar en él!
No sabes si todo es cierto,
ni tampoco si es mentira...
Recuerda mi situación,
tú sabes que estoy confundida.

- Entiendo lo que me dices,
son válidos argumentos...
pero yo soy el que siento...
el que vibra con más fuerza,
el que me ensancho y me encojo,
¡al que todo le da vueltas!

Comprendo que los prejuicios,
a los que estás adaptada,
no te permiten confiar...
¿Cómo sé que no conviene,
si no nos permito, probar?

- Yo sé lo que ves en él,
también soy parte de ti,
sé que es sincero, sensible, tierno,
que todo es virtud en él...
sé cuánto te hace sentir,
pero estamos en un momento,
en el que nada es sencillo
y pienso que son excesos
que no podemos permitir.

Dime, a ver,
¿qué pasará cuando viaje,
lo pretendes esperar?
Cuando te envuelva tu mundo
y te comiences a ahogar...
¿Solamente su recuerdo,
te ayudará a respirar?
¿Qué pasará si lo extrañas,
realmente resistirás?

- Tú que analizas mucho...
¿no eres capaz de observar,
que hasta tú logras alivio
con el amor que nos da?
Tú, que en tanta impotencia
siempre estás involucrada,
porque no encuentras en nadie
un pensamiento similar;
que nunca eres comprendida,
siempre malinterpretada,
deberías ser la primera
que aprecie esta oportunidad.

De esa gran inteligencia
que no se te puede negar,
si soy sincero te digo
y sin de ofenderte afán:
que cuando de amor se trata
no la logras aplicar.

Tú, que has hablado con él...
¿acaso puedes negarme
que expande tus horizontes,
que te comprende, te apoya,
te quita complicaciones,
ante toda dificultad
no se achica, te acompaña,
y hasta da nuevas opciones?

- SÉ QUE TIENES TUS RAZONES,
¡PERO NO ME CONTRADIGAS!
A PESAR DE LO QUE DICES,
YO TAMBIÉN TENGO LAS MÍAS.
Haz lo que digo, te ordeno,
yo sé que tengo razón,
además lo que digo es ley,
EN EL CUERPO MANDO YO!

- Tú mandarás en el cuerpo,
pero en el alma soy yo!
o ¿acaso vas a negarme
que puedes ser el cerebro
pero yo soy el motor?
yo impulso toda la sangre,
el transporte de la vida,
de la que tú, precisamente,
recibes mayor porción.
¿No comprendes que a su lado
mi labor se facilita?
La sangre fluye, solita,
se acelera sin que yo
en ello ponga el esfuerzo
que tal faena amerita.

Siempre me tienes al suelo
con cadenas aguantado
impidiéndome volar,
esta vez es diferente....
tus amarras, cederán.

- Viéndolo de ese modo….
Comprendo la situación.
Mi labor es protegernos…
Este cuerpo es de los dos...
Torrente soy de pensamientos
y tu torrente del amor.
Ambos somos necesarios
y sé que tienes razón.

Démonos la oportunidad
de entregarnos por completo….
ama con todas tus fuerzas,
yo haré las comprobaciones.
Sé que mucho hemos sufrido,
es tiempo de ser felices,
también es cierto que él
nos colma en muchos sentidos.

- Me emociona que te centres,
que evites ser tan lineal...
Porque tú también sientes
cuando me dejo llevar.
Tú, que controlas el cuerpo
conoces su palpitar,
conoces también la emoción
que brota de cada poro,
y cómo todas las regiones
lo quisieran abrazar.
yo te digo… que esto es algo…
que siempre he querido encontrar...
el alma también está plena,
¡Él nos ayuda a volar!

Comprendo que tus amarras,
son a veces necesarias,
pero en este caso, me temo,
¡QUE LAS TENDRÁS QUE AFLOJAR!
 
- ¡Déjalo! ¡No cedas!
¡No puedes confiar en él!
No sabes si todo es cierto,
ni tampoco si es mentira...
Recuerda mi situación,
tú sabes que estoy confundida.

- Entiendo lo que me dices,
son válidos argumentos...
pero yo soy el que siento...
el que vibra con más fuerza,
el que me ensancho y me encojo,
¡al que todo le da vueltas!

Comprendo que los prejuicios,
a los que estás adaptada,
no te permiten confiar...
¿Cómo sé que no conviene,
si no nos permito, probar?

- Yo sé lo que ves en él,
también soy parte de ti,
sé que es sincero, sensible, tierno,
que todo es virtud en él...
sé cuánto te hace sentir,
pero estamos en un momento,
en el que nada es sencillo
y pienso que son excesos
que no podemos permitir.

Dime, a ver,
¿qué pasará cuando viaje,
lo pretendes esperar?
Cuando te envuelva tu mundo
y te comiences a ahogar...
¿Solamente su recuerdo,
te ayudará a respirar?
¿Qué pasará si lo extrañas,
realmente resistirás?

- Tú que analizas mucho...
¿no eres capaz de observar,
que hasta tú logras alivio
con el amor que nos da?
Tú, que en tanta impotencia
siempre estás involucrada,
porque no encuentras en nadie
un pensamiento similar;
que nunca eres comprendida,
siempre malinterpretada,
deberías ser la primera
que aprecie esta oportunidad.

De esa gran inteligencia
que no se te puede negar,
si soy sincero te digo
y sin de ofenderte afán:
que cuando de amor se trata
no la logras aplicar.

Tú, que has hablado con él...
¿acaso puedes negarme
que expande tus horizontes,
que te comprende, te apoya,
te quita complicaciones,
ante toda dificultad
no se achica, te acompaña,
y hasta da nuevas opciones?

- SÉ QUE TIENES TUS RAZONES,
¡PERO NO ME CONTRADIGAS!
A PESAR DE LO QUE DICES,
YO TAMBIÉN TENGO LAS MÍAS.
Haz lo que digo, te ordeno,
yo sé que tengo razón,
además lo que digo es ley,
EN EL CUERPO MANDO YO!

- Tú mandarás en el cuerpo,
pero en el alma soy yo!
o ¿acaso vas a negarme
que puedes ser el cerebro
pero yo soy el motor?
yo impulso toda la sangre,
el transporte de la vida,
de la que tú, precisamente,
recibes mayor porción.
¿No comprendes que a su lado
mi labor se facilita?
La sangre fluye, solita,
se acelera sin que yo
en ello ponga el esfuerzo
que tal faena amerita.

Siempre me tienes al suelo
con cadenas aguantado
impidiéndome volar,
esta vez es diferente....
tus amarras, cederán.

- Viéndolo de ese modo….
Comprendo la situación.
Mi labor es protegernos…
Este cuerpo es de los dos...
Torrente soy de pensamientos
y tu torrente del amor.
Ambos somos necesarios
y sé que tienes razón.

Démonos la oportunidad
de entregarnos por completo….
ama con todas tus fuerzas,
yo haré las comprobaciones.
Sé que mucho hemos sufrido,
es tiempo de ser felices,
también es cierto que él
nos colma en muchos sentidos.

- Me emociona que te centres,
que evites ser tan lineal...
Porque tú también sientes
cuando me dejo llevar.
Tú, que controlas el cuerpo
conoces su palpitar,
conoces también la emoción
que brota de cada poro,
y cómo todas las regiones
lo quisieran abrazar.
yo te digo… que esto es algo…
que siempre he querido encontrar...
el alma también está plena,
¡Él nos ayuda a volar!

Comprendo que tus amarras,
son a veces necesarias,
pero en este caso, me temo,
¡QUE LAS TENDRÁS QUE AFLOJAR!
Incencio en esas formas e intentos por ver la plenitud del alma,
temer y a la vez empaparse de esa necisidad de una absorcion intensa.
bella obra de tintes melancolicos y ataviadas formas que perforan
el sentimiento. excelente. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba