Mary Mura
Poeta veterano en el portal
La mente y sus letras
Un poeta se sentó frente a su viejo escritorio,
delante del papel blanco que se encontraba vacío.
Las letras no aparecían su cabeza daba vuelta,
al querer hilar las letras estas estaban revueltas.
Que triste para un poeta sentir su mente vacía.
ni una letra ni una frase a su cabeza acudía.
Cuando un rayito de sol iluminó su ventana,
así como un pentagrama un poema apareció.
La alegría del poeta en su papel resbalaba,
cada una de las letras en poema se plasmaba.
No hay nada peor para alguien que posee una vocación que su mente quede vacía.
Un poeta se sentó frente a su viejo escritorio,
delante del papel blanco que se encontraba vacío.
Las letras no aparecían su cabeza daba vuelta,
al querer hilar las letras estas estaban revueltas.
Que triste para un poeta sentir su mente vacía.
ni una letra ni una frase a su cabeza acudía.
Cuando un rayito de sol iluminó su ventana,
así como un pentagrama un poema apareció.
La alegría del poeta en su papel resbalaba,
cada una de las letras en poema se plasmaba.
No hay nada peor para alguien que posee una vocación que su mente quede vacía.