La mirada de Lis
Desde que te vi el primer día,
mi mente sin descanso ni apatía,
de esa mirada vive seducida.
Ni la primavera se libra,
de la envidia producida.
Pero al mirarlos sin alevosía,
simplemente los admira.
En tus ojos aprecia,
nostalgia y melancolía.
Entonces para ella imagina,
sin avaricia y con alegría,
para ella tu mirada,
pues tenerla desearía.
Fran Escribano-Serrán
Desde que te vi el primer día,
mi mente sin descanso ni apatía,
de esa mirada vive seducida.
Ni la primavera se libra,
de la envidia producida.
Pero al mirarlos sin alevosía,
simplemente los admira.
En tus ojos aprecia,
nostalgia y melancolía.
Entonces para ella imagina,
sin avaricia y con alegría,
para ella tu mirada,
pues tenerla desearía.
Fran Escribano-Serrán
Última edición: