tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La velocidad con que una imagen es detectada por nuestra mente, es motivo generador de distintas definiciones, expresiones, ilusiones y todo tipo de observaciones que confeccionamos desde el ojo crítico de la imaginación y la razón.
No es lo mismo si lanzamos una mirada hacia la nada, pues la mirada es una sustancia abstracta sin forma aparente, que viaja através de la velocidad en el tiempo, depositándose por unos instantes en la intersección que a definido el ojo humano, que en esta caso es la nada, proyectando desde su origen ocular un movimiento sacádico.
De igual modo la imaginación reaccionará en la instantaneidad del espacio, puliendo emociones metafóricas, con ribetes poéticos que idealizaran a la nada misma.
La velocidad con que a llegado la mirada focalizada al punto de impacto, modificó la capacidad de percepción, pues la mirada en si, se a transformado en un objeto móvil, provocando una abstracción funcional de ese objeto en que se a convertido, ya que viaja, para, y gira hacia ambos lados teletransportándose a la nada, estimulando una resolución temporal en el espacio.
No es lo mismo si lanzamos una mirada hacia la nada, pues la mirada es una sustancia abstracta sin forma aparente, que viaja através de la velocidad en el tiempo, depositándose por unos instantes en la intersección que a definido el ojo humano, que en esta caso es la nada, proyectando desde su origen ocular un movimiento sacádico.
De igual modo la imaginación reaccionará en la instantaneidad del espacio, puliendo emociones metafóricas, con ribetes poéticos que idealizaran a la nada misma.
La velocidad con que a llegado la mirada focalizada al punto de impacto, modificó la capacidad de percepción, pues la mirada en si, se a transformado en un objeto móvil, provocando una abstracción funcional de ese objeto en que se a convertido, ya que viaja, para, y gira hacia ambos lados teletransportándose a la nada, estimulando una resolución temporal en el espacio.