ISIDRO MUÑOZ
Poeta recién llegado
Tesis:
Horas, fragmentos, pequeños recovecos en el corazón que
hacen pompa en el alma de aquel recuerdo hermoso y sereno.
Dichoso, pues he descubierto que la senda al paraíso es una ladera
que nos lleva hacia un beso.
Horas, fragmentos, pequeños recovecos en el corazón que
hacen pompa en el alma de aquel recuerdo hermoso y sereno.
Dichoso, pues he descubierto que la senda al paraíso es una ladera
que nos lleva hacia un beso.
Antitesis:
Fatiga, incertidumbre, recelo…demonios que me someten unilateralmente
hacia un verdadero infierno (cada necrológica vez que me asecha el recuerdo
de aquel invierno).
Fatiga, incertidumbre, recelo…demonios que me someten unilateralmente
hacia un verdadero infierno (cada necrológica vez que me asecha el recuerdo
de aquel invierno).
Tesis:
Verdes praderas, valles de ensueño, cordial bienvenida a los hombres
cuyo corazón ya tiene dueño. Hermosa estadía erga omnes para aquellos
seres que cantan risueños (¡el amor es la vía que nos lleva al deseo!).
Verdes praderas, valles de ensueño, cordial bienvenida a los hombres
cuyo corazón ya tiene dueño. Hermosa estadía erga omnes para aquellos
seres que cantan risueños (¡el amor es la vía que nos lleva al deseo!).
Antitesis:
Incertidumbre, pesadillas, insomnio perpetuo. Luces del día que se disipan
cual viento ¡mira querida que no oso respirar sin tu aliento!
Calles vacías, opacos luceros. Sólo queda la interminable agonía
fruto de mis anhelos.
Incertidumbre, pesadillas, insomnio perpetuo. Luces del día que se disipan
cual viento ¡mira querida que no oso respirar sin tu aliento!
Calles vacías, opacos luceros. Sólo queda la interminable agonía
fruto de mis anhelos.
Tesis:
Ambrosía, vid, maná desde el cielo. Cuanto se ha acrecentado mi corazón
y esperanza ahora que me postro junto a tu pecho.
Princesa, adorada mía ¡cuan dichoso me vuelvo al despertar cuando el alba
refleja en todo su esplendor tu ínclito destello!
Ambrosía, vid, maná desde el cielo. Cuanto se ha acrecentado mi corazón
y esperanza ahora que me postro junto a tu pecho.
Princesa, adorada mía ¡cuan dichoso me vuelvo al despertar cuando el alba
refleja en todo su esplendor tu ínclito destello!
Antitesis:
Pesares, ignominia, fatuo desconsuelo. Por Dios que si te vas de aquí
el sol se queda ciego. Ojirazca diosa, expresad pues la causa de
mis desvelos. ¿Qué no vislumbras acaso que tu indiferencia ha
colmado de llanto mi sueños?
Pesares, ignominia, fatuo desconsuelo. Por Dios que si te vas de aquí
el sol se queda ciego. Ojirazca diosa, expresad pues la causa de
mis desvelos. ¿Qué no vislumbras acaso que tu indiferencia ha
colmado de llanto mi sueños?
Síntesis:
¿Por qué fatalidad ha sido preciso que lo que hace y constituye
la dicha del hombre, sea tan a menudo el origen,
y la causa de su infortunio y tormento?
¿Por qué fatalidad ha sido preciso que lo que hace y constituye
la dicha del hombre, sea tan a menudo el origen,
y la causa de su infortunio y tormento?
Última edición: