La monja correlona

cesarfco.cd

Corrector
Corrector/a

f27d8fac6d8b5731454c1c4fa4c4148b.jpg



La Monja correlona


La monja correlona del colegio

gozaba de placeres restringidos...

así que presenciamos sus vahídos

cuando entonaba notas del arpegio.


Suspiraba observando al celador

cuando se descuidaba la patrona.

Un tiempo caminó con "La llorona"

fingiendo desmayarse de calor.


La monja se ayunaba cada día...

y sus gritos se oían desde lejos.

Nosotros, los infantes no pende...

supimos que la monja ya cog...


Etc... y etc...

Por eso, pasaba cada cosa...


Autor: Jorge de Córdoba

 
f27d8fac6d8b5731454c1c4fa4c4148b.jpg



La Monja correlona


La monja correlona del colegio

gozaba de placeres restringidos...

así que presenciamos sus vahídos

cuando entonaba notas del arpegio.


Suspiraba observando al celador

cuando se descuidaba la patrona.

Un tiempo caminó con "La llorona"

fingiendo desmayarse de calor.


La monja se ayunaba cada día...

y sus gritos se oían desde lejos.

Nosotros, los infantes no pende...

supimos que la monja ya cog...


Etc... y etc...

Por eso, pasaba cada cosa...


Autor: Jorge de Córdoba

Dentro de ese atuendo hay un ser viviente que se revela en contra de su "vocación" Saludos cordiales, cesarfco.
 
Buen poema menejado con la picardía placentera de disfrutar su lectura. Un saludo cordial

Uno se remite a "El libro de la vida" de Santa Teresa, Capítulo 29, Inciso 13

"Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos, y
tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que
no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que
Dios. No es dolor corporal sino espiritual, aunque no deja de
participar el cuerpo algo, y aun harto."

(¿En qué estaría pensando la santa mujer?)

Gracias Benignorod por leerlo y comentarlo.

Saludos.
 
f27d8fac6d8b5731454c1c4fa4c4148b.jpg



La Monja correlona


La monja correlona del colegio

gozaba de placeres restringidos...

así que presenciamos sus vahídos

cuando entonaba notas del arpegio.


Suspiraba observando al celador

cuando se descuidaba la patrona.

Un tiempo caminó con "La llorona"

fingiendo desmayarse de calor.


La monja se ayunaba cada día...

y sus gritos se oían desde lejos.

Nosotros, los infantes no pende...

supimos que la monja ya cog...


Etc... y etc...

Por eso, pasaba cada cosa...


Autor: Jorge de Córdoba

Inteligente sensualidad escrita en un original poema que la verdad tiene bastante morbo y tu siempre bella escritura amigo César. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba