danielamparo
Poeta recién llegado
Desperté una mañana aquí, como llegue o quien me trajo, no lo sé, no tengo memoria alguna de antes de llegar; solo un vago sentimiento de desear el no haber venido. Día tras día todo es igual; observar la vasta naturaleza a través de las ventanas, el cantar de los pájaros ya lo he aprendido, en ocasiones hasta les puedo interpretar; “continua durmiendo”, “aquí es tu lugar”, “ya no existe nada más”, “esto es todo”, “quédate con nosotros”, “te amamos”, “eres nuestro y somos tuyos” son algunas de las frases que puedo escucharles rimar cada amanecer, aunque un día… un día estoy casi seguro de que pude escuchar un cantar distinto, al agudizar mis oídos para interpretar me horrorizo lo que pude entender, escrute el cielo y los arboles en búsqueda de ese canto en particular, pero es como si el viento lo arrastrara lejos de mí; “debes escapar”, “debes despertar”, esta es la única parte que pude distinguir con total claridad, jamás le he vuelto a escuchar otra vez, donde se fue ese cantar distinto.
Eternidades o milenios no los puedo razonar, pero siento que la montaña no me quiere perder, mientras duermo sus tentáculos salen desde debajo de la cama sosteniéndome y apretándome con fuerza descomunal; exprime cada recuerdo de mis razonamientos del día anterior, así todos son nuevos para mi otra vez cada día, ¿Cómo se esto? No lo sé, ¿cuántas vidas he vivido? ya es un total misterio. Quien desee la inmortalidad que me siga, el mapa esta labrado bajo sus parpados, solo debes de tomar el camino marcado con rosas, justo a la derecha del lago semitransparente del sueño que sientes a ver olvidado al nacer. Aquí te espero, te esperamos.
Eternidades o milenios no los puedo razonar, pero siento que la montaña no me quiere perder, mientras duermo sus tentáculos salen desde debajo de la cama sosteniéndome y apretándome con fuerza descomunal; exprime cada recuerdo de mis razonamientos del día anterior, así todos son nuevos para mi otra vez cada día, ¿Cómo se esto? No lo sé, ¿cuántas vidas he vivido? ya es un total misterio. Quien desee la inmortalidad que me siga, el mapa esta labrado bajo sus parpados, solo debes de tomar el camino marcado con rosas, justo a la derecha del lago semitransparente del sueño que sientes a ver olvidado al nacer. Aquí te espero, te esperamos.