Octaviano Mundo
Poeta recién llegado
Cuando la llama no da ardor,
La sombra no adormece;
El muro es un escombro;
El sentido está desnudo;
Y es el sueño frustrado,
Un arrojado ingenio,
Que despierto, olvida
Lo soñado una vez,
No es la ventisca,
La que la vida ha enterrado.
Y cada hombre que lo ignora,
Fue a su tiempo juez.
La sombra no adormece;
El muro es un escombro;
El sentido está desnudo;
Y es el sueño frustrado,
Un arrojado ingenio,
Que despierto, olvida
Lo soñado una vez,
No es la ventisca,
La que la vida ha enterrado.
Y cada hombre que lo ignora,
Fue a su tiempo juez.
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