RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
LA MUERTE DEL TIRANO
Una hermosa y valiente dama Hebrea,
por salvar a su pueblo del caudillo,
fingiendo estar dispuesta al pecadillo
bebió como jamás, antes lo hiciera.
Cuando embriagado estaba ya el tirano,
tomó su alfanje y con rabia de fiera
por la gracia de Dios firme su mano,
arrancó la cabeza de la hiena.
El cuerpo inerte, sangre derramada
inmóvil: abatido en su grandeza,
mientras con su doncella, la cabeza
en el talego presta le ocultaba.
Apresuradas las dos, como ir al rezo
corrían rebosantes de su gloria
al pueblo de Israel contó la historia
del final de Holofernes el sabueso.
Con el premio de guerra, alta su mano,
mandó que lo exhibieran por los muros
fue Judith la mujer que con los suyos
libraron a su pueblo del mundano.
Una hermosa y valiente dama Hebrea,
por salvar a su pueblo del caudillo,
fingiendo estar dispuesta al pecadillo
bebió como jamás, antes lo hiciera.
Cuando embriagado estaba ya el tirano,
tomó su alfanje y con rabia de fiera
por la gracia de Dios firme su mano,
arrancó la cabeza de la hiena.
El cuerpo inerte, sangre derramada
inmóvil: abatido en su grandeza,
mientras con su doncella, la cabeza
en el talego presta le ocultaba.
Apresuradas las dos, como ir al rezo
corrían rebosantes de su gloria
al pueblo de Israel contó la historia
del final de Holofernes el sabueso.
Con el premio de guerra, alta su mano,
mandó que lo exhibieran por los muros
fue Judith la mujer que con los suyos
libraron a su pueblo del mundano.