Gélida e impiadosa,
acechas cual fiera,
rondando noche y día,
dejando tu estela.
Sorprendes a algunos,
otros te esperan,
dejas llanto a tu paso
y acompañas a la tristeza.
Inevitable destino,
todos vamos hacia ti,
ineludible el camino,
llegaremos al fin.
Incansable buscadora,
cosechas pero no siembras,
te llevas a los hijos,
de una vida que sola queda.
Al acecho constante,
esperando escondida,
terminas al instante,
sin porque con la vida.
Incomprensible a veces,
imprudente y certera,
de la vida también,
muerte; dolorosa compañera.
acechas cual fiera,
rondando noche y día,
dejando tu estela.
Sorprendes a algunos,
otros te esperan,
dejas llanto a tu paso
y acompañas a la tristeza.
Inevitable destino,
todos vamos hacia ti,
ineludible el camino,
llegaremos al fin.
Incansable buscadora,
cosechas pero no siembras,
te llevas a los hijos,
de una vida que sola queda.
Al acecho constante,
esperando escondida,
terminas al instante,
sin porque con la vida.
Incomprensible a veces,
imprudente y certera,
de la vida también,
muerte; dolorosa compañera.