Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA MUERTE LATENTE
Late oculta en lo profundo su asquerosa maldad.
Sigilosa abominación de la carne,
pestilente ladrón de las penumbras ,
acechante araña que inocula
la segura y lenta muerte al inocente
chupando gota a gota de su vida
y engordando de a poco, día a día
tu gelatina hedionda, putrefacta.
Crecen tus raíces y se trenzan
cual serpientes fatales del Infierno,
se ramifican y retuercen en el fondo
de las vísceras su crueldad fermentativa
y bañándote en tus babas asfixias
con crueldad los tiempos de tus víctimas...
¿Por qué has de ser tan fuerte, inexorable ?
Es acaso cierto como dicen
que eres esperma coagulado
en vaporosos cálices de orgía,
un ejecutor de los karmas sexuales,
¿por qué eres tan invencible, cáncer?
Eduardo Morguenstern
Late oculta en lo profundo su asquerosa maldad.
Sigilosa abominación de la carne,
pestilente ladrón de las penumbras ,
acechante araña que inocula
la segura y lenta muerte al inocente
chupando gota a gota de su vida
y engordando de a poco, día a día
tu gelatina hedionda, putrefacta.
Crecen tus raíces y se trenzan
cual serpientes fatales del Infierno,
se ramifican y retuercen en el fondo
de las vísceras su crueldad fermentativa
y bañándote en tus babas asfixias
con crueldad los tiempos de tus víctimas...
¿Por qué has de ser tan fuerte, inexorable ?
Es acaso cierto como dicen
que eres esperma coagulado
en vaporosos cálices de orgía,
un ejecutor de los karmas sexuales,
¿por qué eres tan invencible, cáncer?
Eduardo Morguenstern