La muerte viva

Bartleby - el alegre

Poeta recién llegado
La muerte viva

La noche es blanca
comparada a todo tipo de oscuridades,
la piedra rodante del zapato,
el pasadizo con sus puertas metálicas,
el grito de corre corre,
el mitad de camino de regreso a casa.

La noche a diferencia de la muerte
siempre termina con una luz,
una armoniosa de noviembre y rocío,
una arenosa de roca pulida
y mucha mucha sed.

Beber del viento,
beber de las aguas del camino al más allá
y nunca más estar sediento,
Jesucristo tuvo razón al decir tengo sed,
una sed interminable
una que tiene el ser humano cansado y vivido.

Pues según dicen algunos
ya me enamoré demasiado,
ya gasté lo suficiente en baratijas y festines,
ya me traicionaron lo suficiente
para saber bien que perdonar y olvidar
es la misma cosa.

La muerte,
estar parado en el cajón
viéndote reposar, con tus labios mustios
y tu piel llena de óleos,
y te vas y te fuiste,
y yo aquí, que me tengo que despertar al día siguiente,
que bebo, hago el amor y trabajo,
que como y rio,
que lloro a escondidas y me sigo riendo,
que envejezco,
que vivo entre los muertos,
que soy feliz cuando y cuando quiero,
que me hacen mierda de vez en cuando,
que cuando menos sepa
seré solo una anécdota.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba