Esta vida ha dado cambios, para bien o para mal,
Y en tantas cosas distintas, echas para el progreso;
Hay unas muy convenientes que se pueden aplaudir.
Pero hay otras que por nada se le puede comparar.
Aquí voy con mi descarga, que tal vez no sea aceptada;
Pero por si o por nada, me veo obligado a decirlo;
No es lo mismo aquel pasado, con el tempo que vivimos,
Pero había varias cosas que por nada es lo mismo.
La mujer de ayer lavaba, su ropa yéndose al río,
No tenía lavadora y cocinaba al fogón;
Y su ropa almidonada que daba gusto vestirla,
La planchaba, con la plancha trabajada con carbón.
No tenía una nevera, para tomar agua fría,
Y tenía que ir a un pozo para buscar una poca;
Y para entretener su mente, se sentaba en una hamaca,
Si acaso a leer un libro, porque no existían novelas, ni había televisión.
Con mucha pobreza en su entorno, le daba tiempo a todo,
Recogía su humilde casa y aún le quedaba espacio;
Para cuidar los muchachos, a veces sumados los quince,
Y le seguían pariendo, a su marido bellaco, como un león.
Este llegaba a la casa, cansado de trabajar, de la obra o de la finca,
Que muchas veces tenía, y se sentaba en el piso a comerse su comida;
No bien ya se la tragaba, sin hacer la digestión,
Agarraba a su mujer, pa desbordar su pasión.
Ella quedaba preña, otro muchacho venía,
Yo no se como podían, las cosas buenas no estaban;
Y todos se alimentaban con lo poco que obtenían,
O de los frutos menores que a su alrededor sembraban.
Voy a cerrar mi relato con lo mismo que empecé,
Que fue dándole gloria a la mujer del ayer,
Pues hoy con tanto adelanto, y ofenderla yo no quiero,
Pero hay muchas que por nada, comparan con tiempos viejos,
Si cocinan no trapean, y no paren más de tres,
Y si ven su novelita y se miran al espejo;
No pueden ir a planchar, porque el galán les fascina,
Y va contarle la escena, tal vez a su otra vecina.
Son muchas cosas señores, las que ha traído el cambio,
Muchas son de comprender, el cambio no hay quien lo aguante;
Pero las cosas de antes, aunque muy poco había,
Muchos quisieran que hoy día, retornaran otra vez.
Y en tantas cosas distintas, echas para el progreso;
Hay unas muy convenientes que se pueden aplaudir.
Pero hay otras que por nada se le puede comparar.
Aquí voy con mi descarga, que tal vez no sea aceptada;
Pero por si o por nada, me veo obligado a decirlo;
No es lo mismo aquel pasado, con el tempo que vivimos,
Pero había varias cosas que por nada es lo mismo.
La mujer de ayer lavaba, su ropa yéndose al río,
No tenía lavadora y cocinaba al fogón;
Y su ropa almidonada que daba gusto vestirla,
La planchaba, con la plancha trabajada con carbón.
No tenía una nevera, para tomar agua fría,
Y tenía que ir a un pozo para buscar una poca;
Y para entretener su mente, se sentaba en una hamaca,
Si acaso a leer un libro, porque no existían novelas, ni había televisión.
Con mucha pobreza en su entorno, le daba tiempo a todo,
Recogía su humilde casa y aún le quedaba espacio;
Para cuidar los muchachos, a veces sumados los quince,
Y le seguían pariendo, a su marido bellaco, como un león.
Este llegaba a la casa, cansado de trabajar, de la obra o de la finca,
Que muchas veces tenía, y se sentaba en el piso a comerse su comida;
No bien ya se la tragaba, sin hacer la digestión,
Agarraba a su mujer, pa desbordar su pasión.
Ella quedaba preña, otro muchacho venía,
Yo no se como podían, las cosas buenas no estaban;
Y todos se alimentaban con lo poco que obtenían,
O de los frutos menores que a su alrededor sembraban.
Voy a cerrar mi relato con lo mismo que empecé,
Que fue dándole gloria a la mujer del ayer,
Pues hoy con tanto adelanto, y ofenderla yo no quiero,
Pero hay muchas que por nada, comparan con tiempos viejos,
Si cocinan no trapean, y no paren más de tres,
Y si ven su novelita y se miran al espejo;
No pueden ir a planchar, porque el galán les fascina,
Y va contarle la escena, tal vez a su otra vecina.
Son muchas cosas señores, las que ha traído el cambio,
Muchas son de comprender, el cambio no hay quien lo aguante;
Pero las cosas de antes, aunque muy poco había,
Muchos quisieran que hoy día, retornaran otra vez.