wolfheart
Poeta recién llegado
Era un rojo y melancólico ocaso
llovían mil pétalos negros y rojos desde el cielo
recordando en su sinfonía
mil historia de amor y de olvido
La mujer del acantilado
Bajo la luna y hacia el mar
un bello rostro empapado de tristeza
se lamenta y llora lágrimas de sangre
que tiñen una rosa blanca entre sus dedos
Sus vestidos negros y rasgados
son señal de un funeral
y de haber corrido por el rosal
hasta el acantilado
Su remordimiento es por un daño causado
a un amor desmedido de un hombre tranquilo
que habiéndole regalado una rosa blanca
le ha dado ha cambio mil pétalos rojos esparcidos
y una rosa negra que clavo en su corazón
que se tiño de rojo llevándolo del dolor al suicidio
Ahora que lo ha perdido
la culpa hiere su corazón y no al olvido
las lágrimas deshicieron su efímero disfraz
y ha dejado solo el lamento de su alma
Su odio ha sido lavado por su llanto
su amor niega sus sentidos
sus labios solo recuerdan su nombre
y un escalofrió recorre sus vestidos
en sus ojos se refleja el pasado
y salta buscando lo perdido
hasta el mar quizás de sus palabras
Y llueven mil pétalos rojos
sobre una rosa blanca manchada
con lágrimas de amor y odio
que recuerda que el corazón
nubla los sentidos
no es posible ignorarlo
negarlo u olvidarlo
pues aun ni la muerte
puede apagar su calor
llovían mil pétalos negros y rojos desde el cielo
recordando en su sinfonía
mil historia de amor y de olvido
La mujer del acantilado
Bajo la luna y hacia el mar
un bello rostro empapado de tristeza
se lamenta y llora lágrimas de sangre
que tiñen una rosa blanca entre sus dedos
Sus vestidos negros y rasgados
son señal de un funeral
y de haber corrido por el rosal
hasta el acantilado
Su remordimiento es por un daño causado
a un amor desmedido de un hombre tranquilo
que habiéndole regalado una rosa blanca
le ha dado ha cambio mil pétalos rojos esparcidos
y una rosa negra que clavo en su corazón
que se tiño de rojo llevándolo del dolor al suicidio
Ahora que lo ha perdido
la culpa hiere su corazón y no al olvido
las lágrimas deshicieron su efímero disfraz
y ha dejado solo el lamento de su alma
Su odio ha sido lavado por su llanto
su amor niega sus sentidos
sus labios solo recuerdan su nombre
y un escalofrió recorre sus vestidos
en sus ojos se refleja el pasado
y salta buscando lo perdido
hasta el mar quizás de sus palabras
Y llueven mil pétalos rojos
sobre una rosa blanca manchada
con lágrimas de amor y odio
que recuerda que el corazón
nubla los sentidos
no es posible ignorarlo
negarlo u olvidarlo
pues aun ni la muerte
puede apagar su calor