oxwell l'bu
Poeta fiel al portal
La Mujer del Poeta
Cuantos le dijeron:
No sigas esa estrella.
ese es solo un vividor,
un hombre sin futuro,
...sin destino un eterno
peregrino
Pero ella que podía hacer,
si él con solo mirarla
la hacía estremecer,
si con solo rozarla
le dejaba el alma vibrando.
Ella se enamoro,
él nunca nada le prometió,
no le ofreció una estrella
y ni siquiera la promesa
de un mañana
Aun así una noche de luna
llena como loba en celo,
a su macho se entrego.
Sin títulos de propiedad,
mas a la luz de la verdad,
aquella noche con sus manos
tocaron el infinito.
Con sus caricias hizo florecer
esa rosa en su vientre
Y aun que muchos dijeron
que era demente
El Amor abrió el camino.
Hoy Del poeta ella
no sabe nada,
mas no se siente abandonada,
porque él nunca le dijo que
se quedaría
Ella no lo espera
Porque él nunca prometió
que regresaría
Ella vive por esa alegría
de saber que algo de él
crece en su vientre.
Todos los días le canta,
las canciones que él,
al oído le susurro
Acariciando su vientre
al fruto de sus amores
le dice: ¡Tu padre
es un poeta!
Yo te concebí mientras
el escribía sus más bellos
versos sobre mi piel.
Fue mi cuerpo el papel
donde dejo plasmada
su poesía
Fue mi vientre el campo
donde el planto su semilla.
Eres Tu el fruto de nuestro
Amor y de esa oración
que cada día ofrecía
en mi corazón.
Toda la magia de sus versos,
todo su amor yo lo recibí
Y fue como un torrente de miel,
algo que eriza la piel
Porque no fuiste concebido
en un descuido
Ni mi entrega la entrega
de una mujer de busca
marido
Lo nuestro fue libertad absoluta,
esa que se disfruta más que
cualquier fruta
¡Yo soy la mujer del poeta!
Tu eres el hijo que siempre
mi vientre invoco
y Dios no se equivoco,
porque de todo lo que él me dio
tu guardas la esencia.
Oxwell Lbu
Cuantos le dijeron:
No sigas esa estrella.
ese es solo un vividor,
un hombre sin futuro,
...sin destino un eterno
peregrino
Pero ella que podía hacer,
si él con solo mirarla
la hacía estremecer,
si con solo rozarla
le dejaba el alma vibrando.
Ella se enamoro,
él nunca nada le prometió,
no le ofreció una estrella
y ni siquiera la promesa
de un mañana
Aun así una noche de luna
llena como loba en celo,
a su macho se entrego.
Sin títulos de propiedad,
mas a la luz de la verdad,
aquella noche con sus manos
tocaron el infinito.
Con sus caricias hizo florecer
esa rosa en su vientre
Y aun que muchos dijeron
que era demente
El Amor abrió el camino.
Hoy Del poeta ella
no sabe nada,
mas no se siente abandonada,
porque él nunca le dijo que
se quedaría
Ella no lo espera
Porque él nunca prometió
que regresaría
Ella vive por esa alegría
de saber que algo de él
crece en su vientre.
Todos los días le canta,
las canciones que él,
al oído le susurro
Acariciando su vientre
al fruto de sus amores
le dice: ¡Tu padre
es un poeta!
Yo te concebí mientras
el escribía sus más bellos
versos sobre mi piel.
Fue mi cuerpo el papel
donde dejo plasmada
su poesía
Fue mi vientre el campo
donde el planto su semilla.
Eres Tu el fruto de nuestro
Amor y de esa oración
que cada día ofrecía
en mi corazón.
Toda la magia de sus versos,
todo su amor yo lo recibí
Y fue como un torrente de miel,
algo que eriza la piel
Porque no fuiste concebido
en un descuido
Ni mi entrega la entrega
de una mujer de busca
marido
Lo nuestro fue libertad absoluta,
esa que se disfruta más que
cualquier fruta
¡Yo soy la mujer del poeta!
Tu eres el hijo que siempre
mi vientre invoco
y Dios no se equivoco,
porque de todo lo que él me dio
tu guardas la esencia.
Oxwell Lbu
