selenschek manfred
Hijo de la Luna
El cielo amamanta las espigas verdes
con sus nubes blancas,
los pezones llenan a la tierra tierna
su boca mojada,
derraman la leche en los campos verdes
su hermosa mirada.
No temas a nada que todo esta en calma,
te rezan del alma,
si existen las guerras y truenan los hongos
de luz escarpada,
pero no vaciles tú suerte esta echada
les rezan del alma.
Es cierto que existen las hienas y cuervos
con sus voces dulces,
la serpiente etérea que arrulla en las noches
que te da manzanas,
pero no les temas tú suerte está echada
en esos pezones y en esa mirada,
que te sigue amando,
que siempre está en calma.
No temas a nada, que el temor mas cierto
es perder el rumbo,
del alfa y omega que existe en su alma.
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