prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
El amanecer es una mujer hindú colgando la ropa.
Los ganchos amarillos, desde el cuarto piso,
parecen la única razón de que ella exista.
¿Y si no fuesen nuestras memorias atadas
a un alambre de vicios?
Como ahora, que bailo desnudo
ante mi sarcófago.
Bailo entre centavos de leones
con los que la naturaleza paga su última respiración
por youtube.
La ferocidad ha sido muchas veces
una minifalda de cráneos.
A la mujer hindú no le gusta
el rap de soledades,
por eso su cendal colorido
atrapa el ruido de los gigantes ventiladores
que cubren la espalda de los edificios como un cáncer.
Me he despertado tarde, y sólo veo
ardillas escalando la tubería
del desagüe.
Siempre las ardillas llegan hasta aquí,
donde la memoria
son orgasmos del frío,
donde bailo desnudo ante mi sarcófago
como celebrando el zoológico de mi muerte
ensayando nuevos ejemplares.
La mujer hindú, desde el cuarto piso,
llora en los puños
y su quejido del otro mundo
ha empezado a molestarme.
Estar despierto en un domingo cualquiera
puede llevarme al suicidio,
es el único rasgo de humanidad
que hay en mí.
Los ganchos amarillos, desde el cuarto piso,
parecen la única razón de que ella exista.
¿Y si no fuesen nuestras memorias atadas
a un alambre de vicios?
Como ahora, que bailo desnudo
ante mi sarcófago.
Bailo entre centavos de leones
con los que la naturaleza paga su última respiración
por youtube.
La ferocidad ha sido muchas veces
una minifalda de cráneos.
A la mujer hindú no le gusta
el rap de soledades,
por eso su cendal colorido
atrapa el ruido de los gigantes ventiladores
que cubren la espalda de los edificios como un cáncer.
Me he despertado tarde, y sólo veo
ardillas escalando la tubería
del desagüe.
Siempre las ardillas llegan hasta aquí,
donde la memoria
son orgasmos del frío,
donde bailo desnudo ante mi sarcófago
como celebrando el zoológico de mi muerte
ensayando nuevos ejemplares.
La mujer hindú, desde el cuarto piso,
llora en los puños
y su quejido del otro mundo
ha empezado a molestarme.
Estar despierto en un domingo cualquiera
puede llevarme al suicidio,
es el único rasgo de humanidad
que hay en mí.