Andrea Henao
Poeta recién llegado
Ella es como és
única y hermosa,
reluciente y vanidosa.
Su vientre fue mi refugio
Y sus pechos mi alimento,
es tan grande mi amor por ella
bien lo sabe el firmamento.
Sus cálidos brazos...
Siempre me han sostenido,
Y aunque pase el tiempo
ese será mi nido.
Un nido lleno de amor
de dulzura sin igual,
recibí los mejores besos
que nunca podré olvidar.
Aún la tengo conmigo
y le doy gracias a Dios,
me deleito cuando la miro
en ella sólo hay amor.
A pesar de su carácter
ella es fuerte y cariñosa,
yo tengo la mujer más bella
Y la más maravillosa.
Sus manos están cansadas
pero ella se ve muy jóven,
Sus mejillas son rosadas
Y si alma es tan noble.
Ella es la mujer más bella
Que mis ojos han mirado,
su risa es contagiosa
Y y a la vez maravillosa.
No podría vivir si ella
y, si algún día se fuese,
que sea a los brazos tuyos
Porque ella lo merece.
Le escribiría mil versos
pero nunca acabaría,
mejor la lleno de besos
hermosa mujer mía.
Es un poema dedicado a mi madre.
única y hermosa,
reluciente y vanidosa.
Su vientre fue mi refugio
Y sus pechos mi alimento,
es tan grande mi amor por ella
bien lo sabe el firmamento.
Sus cálidos brazos...
Siempre me han sostenido,
Y aunque pase el tiempo
ese será mi nido.
Un nido lleno de amor
de dulzura sin igual,
recibí los mejores besos
que nunca podré olvidar.
Aún la tengo conmigo
y le doy gracias a Dios,
me deleito cuando la miro
en ella sólo hay amor.
A pesar de su carácter
ella es fuerte y cariñosa,
yo tengo la mujer más bella
Y la más maravillosa.
Sus manos están cansadas
pero ella se ve muy jóven,
Sus mejillas son rosadas
Y si alma es tan noble.
Ella es la mujer más bella
Que mis ojos han mirado,
su risa es contagiosa
Y y a la vez maravillosa.
No podría vivir si ella
y, si algún día se fuese,
que sea a los brazos tuyos
Porque ella lo merece.
Le escribiría mil versos
pero nunca acabaría,
mejor la lleno de besos
hermosa mujer mía.
Es un poema dedicado a mi madre.