Belu
Padme
La mujer que fui (2004)
Yo te vi en mediodías ardidos de verano
cobijada en el frescor de sombras y de ramas.
Te vi tejiendo anillos con la felicidad
mientras cerrabas pactos de infinito.
Con la boca dulce, te vi, llena de verdes.
Danzabas sueños hechos de paisajes.
Eras colibrí que libaba en el amanecer más hermoso.
Bebías palabras, escribías poemas.
Te nacieron libros ¿recuerdas los años?
Te llenabas de pupilas tatuadas de cielo.
Yo te vi sentada junto a la alegría;
correr en grandes círculos jugando al mundo.
Regalabas frases; perseguías insectos invisibles.
El día te estallaba de luz perfumada de voces.
Ella la pequeña de pestañas blancas
y mirada como almendras,
olisqueaba el aire, la vida, el pasto.
Las otras volaban, rodeaban tus libros, picoteaban arroz.
Te vi rodeada de amor en tardes que partían.
Te vi en invierno, cálida y feliz.
Recogías en otoño hojas escarlata y admirabas su belleza.
Te sentías plena con los brotes de septiembre
y con lluvias de octubre bordabas la dicha.
Te vi plácida entre árboles junto a la eternidad.
Sí; yo te vi. Eras mucho, mucho más
que esta pobre mujer que hoy esconde sus ojos.
Mucho más que esta tristeza.
BIOGRAFÍA.Mi nombre entra a una lágrima
Yo te vi en mediodías ardidos de verano
cobijada en el frescor de sombras y de ramas.
Te vi tejiendo anillos con la felicidad
mientras cerrabas pactos de infinito.
Con la boca dulce, te vi, llena de verdes.
Danzabas sueños hechos de paisajes.
Eras colibrí que libaba en el amanecer más hermoso.
Bebías palabras, escribías poemas.
Te nacieron libros ¿recuerdas los años?
Te llenabas de pupilas tatuadas de cielo.
Yo te vi sentada junto a la alegría;
correr en grandes círculos jugando al mundo.
Regalabas frases; perseguías insectos invisibles.
El día te estallaba de luz perfumada de voces.
Ella la pequeña de pestañas blancas
y mirada como almendras,
olisqueaba el aire, la vida, el pasto.
Las otras volaban, rodeaban tus libros, picoteaban arroz.
Te vi rodeada de amor en tardes que partían.
Te vi en invierno, cálida y feliz.
Recogías en otoño hojas escarlata y admirabas su belleza.
Te sentías plena con los brotes de septiembre
y con lluvias de octubre bordabas la dicha.
Te vi plácida entre árboles junto a la eternidad.
Sí; yo te vi. Eras mucho, mucho más
que esta pobre mujer que hoy esconde sus ojos.
Mucho más que esta tristeza.
Buenos Aires (Argentina), 1945. Lic. Psicología. Dir. rev. Extranjera a la Intemperie. Escribe y publica narrativa. Poemarios publicados: "Afrodita en tu alma" (1964), "Castalia" (1971), "La diosa suicidada" (1997), "Los destinos infinitos" (1998), "Poemas de incienso" (1998), "Más allá del último portal" (1998), "La orilla más lejana" (1998), "La mirada en otro cielo " (1999 ), "Detrás del relámpago" (1999), "Estrellas en plegaria" (2000), "La quinta estación" (2000), "Bitácora" (2002), "Lluvia sobre toda soledad" (prosa poética y poemas, 2003), "Pájaros de resurrección" (2003), "Mensajeros del principio" (prosa poética, 2004). "Palomas de la soledad" (2005). Premios a poemarios: Faja Nacional de Honor de ADEA (2000).