Princesa del Agua
Poeta recién llegado
Estoy aquí sentada.
en mi pequeña casa de juguete.
veo el mundo pasar frente a mis ojos.
Durante mucho tiempo,
he deseado que mi piel sea bañada por los rayos del sol,
que mi cabellera larga y ondulada,
juegue con las corrientes de viento
Una mano me coloco aquí en esta casa de juguete
tras esta vitrina cristalina
y a través de ella vi muchas fiestas
muchas reuniones y muchas familias.
Los niños jugaban y saltaban, se caían
y para mi sorpresa nunca se rompieron
¿Como es esto posible?
Me habían dicho que si caías,
te romperías por siempre jamas
me dijeron que el viento
te desgastaría eternamente
y que el sol, dejaría llagas en la piel
es por eso que nunca me queje,
y por eso mismo, siempre tuve miedo de salir
La mano que me uso aquí
me sacaba con una precaución increíble
y con una precisión impresionante
limpiaba cada rincón de mi pequeño hogar
la pequeña cajita de cristal donde me hallaba
siempre permaneció fuera de alcance
es como si yo fuese un gran tesoro,
o un gran icono al cual adorar
En una ocasión otra mano vino y me saco de la cajita,
pero fue una mano que,
sin precaución alguna,
me desprendió de la seguridad de mi hogar
me mostró la belleza del mundo
me mostró la calidez del sol
el dulce aroma del viento.
la frescura de la lluvia.
la emoción de deslizarse por el tobogán
la sensación de volar en los columpios,
la emoción de escalar una montaña en el sube-y-baja
y con cuidado me regreso a la cajita,
ahora ya no puedo estar en ella,
se ve tan pequeña, y el mundo,
que esta a solo cinco milímetros se ve tan lejano
Estoy aquí sentada.
en mi pequeña casa de juguete.
veo el mundo pasar frente a mis ojos.
La mano caritativa que en alguna ocasión cuido de mi
como si fuese el tesoro más grande del mundo
decidió que era momento para dejarme salir
sin sospechar que ya había salido,
y pensado que por miedo,
regresaría corriendo a mi cajita de cristal
se dio vuelta para dejarme con esta gran opción
es cierto que salí corriendo,
más no para retornar a mi pequeña prisión
viendo lo que el mundo tenía que ofrecer,
decidí salir corriendo a ver el mundo
sin embargo, mucho tiempo ya había pasado,
y el mundo mágico y maravilloso que vi
ya no existía, sentí mi alma estrellarse
el mundo seguía siendo mil veces mejor
que mi pequeña cajita de cristal
y sentí mi pequeño y perfecto cuerpo
de porcelana estrellarse junto con mi alma.
Vi como esa mano, me recogía
y lloraba la perdida de la perfección
de la muñeca de porcelana con cárcel de cristal.
en mi pequeña casa de juguete.
veo el mundo pasar frente a mis ojos.
Durante mucho tiempo,
he deseado que mi piel sea bañada por los rayos del sol,
que mi cabellera larga y ondulada,
juegue con las corrientes de viento
Una mano me coloco aquí en esta casa de juguete
tras esta vitrina cristalina
y a través de ella vi muchas fiestas
muchas reuniones y muchas familias.
Los niños jugaban y saltaban, se caían
y para mi sorpresa nunca se rompieron
¿Como es esto posible?
Me habían dicho que si caías,
te romperías por siempre jamas
me dijeron que el viento
te desgastaría eternamente
y que el sol, dejaría llagas en la piel
es por eso que nunca me queje,
y por eso mismo, siempre tuve miedo de salir
La mano que me uso aquí
me sacaba con una precaución increíble
y con una precisión impresionante
limpiaba cada rincón de mi pequeño hogar
la pequeña cajita de cristal donde me hallaba
siempre permaneció fuera de alcance
es como si yo fuese un gran tesoro,
o un gran icono al cual adorar
En una ocasión otra mano vino y me saco de la cajita,
pero fue una mano que,
sin precaución alguna,
me desprendió de la seguridad de mi hogar
me mostró la belleza del mundo
me mostró la calidez del sol
el dulce aroma del viento.
la frescura de la lluvia.
la emoción de deslizarse por el tobogán
la sensación de volar en los columpios,
la emoción de escalar una montaña en el sube-y-baja
y con cuidado me regreso a la cajita,
ahora ya no puedo estar en ella,
se ve tan pequeña, y el mundo,
que esta a solo cinco milímetros se ve tan lejano
Estoy aquí sentada.
en mi pequeña casa de juguete.
veo el mundo pasar frente a mis ojos.
La mano caritativa que en alguna ocasión cuido de mi
como si fuese el tesoro más grande del mundo
decidió que era momento para dejarme salir
sin sospechar que ya había salido,
y pensado que por miedo,
regresaría corriendo a mi cajita de cristal
se dio vuelta para dejarme con esta gran opción
es cierto que salí corriendo,
más no para retornar a mi pequeña prisión
viendo lo que el mundo tenía que ofrecer,
decidí salir corriendo a ver el mundo
sin embargo, mucho tiempo ya había pasado,
y el mundo mágico y maravilloso que vi
ya no existía, sentí mi alma estrellarse
el mundo seguía siendo mil veces mejor
que mi pequeña cajita de cristal
y sentí mi pequeño y perfecto cuerpo
de porcelana estrellarse junto con mi alma.
Vi como esa mano, me recogía
y lloraba la perdida de la perfección
de la muñeca de porcelana con cárcel de cristal.