Cada día que pasa
la soledad crece
al no poder estar con su amor
ella llora amargamente su lejanía
y su falta de interés hacia ella.
Ella se pregunta en el silencio de la noche
si vale la pena este calvario
que día a día la atormenta
Quizás el esté con otra
O ya no la quiere más
Pero su indiferencia
Cada día la sume mas en su soledad
Ella no aguanta mas este calvario
Y con lágrimas de sangre
Llora amargamente esta desilusión
Él un día le dice que ya no la quiere
Pero no la quiere hacer sufrir
Ella sumida en un mar de lágrimas.
Siente que con un puñal le arranan el corazón.
Muy tristemente
La joven amargada por la desilusión
Sube a la montaña más alta
y siente la tranquilidad como el viento rozaba su piel
y liberando su alma se dejo caer
Ana Paula Garcés Moll
Para Alejandro Antonio Álvarez Sepúlveda
La Unión 7 de abril de 2009