marcos aballes
Poeta recién llegado
AUTOR: MARCOS ABALLES
11-24-2010 UNIÓN CITY NJ 07087
Se apodera de mis noches febriles,
también de mi cuerpo enervado y convulso,
me deja extenuado en sus locuras,
me quema la piel con saña en su desvarío.
Cada ves que quiere intervenir en mis sueños,
lo hace con tanta facilidad, que me asombra,
ya que en realidad, no se si es dormido
o tal ves despierto, pero es una realidad.
Descabellada o tal vez locura desenfrenada,
jadeante me deja, cada vez que me toma
y hace de mi todo una orgía de plumas al vuelo,
me acarician de pies a cabeza en mis sueños.
La musa desnuda se mete sin recato y descaro,
bajo mis tibias sabanas de hombre soltero,
me toca, me abraza, me araña, me muerde
el cuerpo entero y deja rojas marcas en mi cuello.
Es ella, es mi musa, la misma de todos mis sueños,
cuando la espero no llega y me deja lleno de estíos,
ella sabe cuando hacerlo, a sus antojos y caprichos,
por que cuando creo olvidarla, se pega mas aun a mi cuerpo.
Es juguetona y caprichosa, toda una diosa ardiente,
sabe como enervarme y encender mi sangre ardiente,
me besa los pies, me besa el vientre, sube con cautela,
hasta mi agitado pecho, me besa el cuello y la frente.
No hay una parte de mi cuerpo, que no viole esta musa,
es insaciable en todas sus locuras, no tiene fin ni tiempo,
porque enroscada a mi es como una boa contrito,
me exprime, me quita la respiración con sus besos.
Mi musa desnuda, ha hecho de mis noches eróticas,
todo un infierno o tal vez...El mismo paraíso de ninfas,
que corren desnudas frente a mí, pero solo ella,
la musa de mis sueños, es la que me embruja.
Si, ella, la musa desnuda, la dueña de mi cuerpo,
esa que en silencio se introduce en mi lecho,
cuando yo no la espero, para saciar sus ansias,
para dejarme jadeando, aunque este dormido o despierto.
11-24-2010 UNIÓN CITY NJ 07087
Se apodera de mis noches febriles,
también de mi cuerpo enervado y convulso,
me deja extenuado en sus locuras,
me quema la piel con saña en su desvarío.
Cada ves que quiere intervenir en mis sueños,
lo hace con tanta facilidad, que me asombra,
ya que en realidad, no se si es dormido
o tal ves despierto, pero es una realidad.
Descabellada o tal vez locura desenfrenada,
jadeante me deja, cada vez que me toma
y hace de mi todo una orgía de plumas al vuelo,
me acarician de pies a cabeza en mis sueños.
La musa desnuda se mete sin recato y descaro,
bajo mis tibias sabanas de hombre soltero,
me toca, me abraza, me araña, me muerde
el cuerpo entero y deja rojas marcas en mi cuello.
Es ella, es mi musa, la misma de todos mis sueños,
cuando la espero no llega y me deja lleno de estíos,
ella sabe cuando hacerlo, a sus antojos y caprichos,
por que cuando creo olvidarla, se pega mas aun a mi cuerpo.
Es juguetona y caprichosa, toda una diosa ardiente,
sabe como enervarme y encender mi sangre ardiente,
me besa los pies, me besa el vientre, sube con cautela,
hasta mi agitado pecho, me besa el cuello y la frente.
No hay una parte de mi cuerpo, que no viole esta musa,
es insaciable en todas sus locuras, no tiene fin ni tiempo,
porque enroscada a mi es como una boa contrito,
me exprime, me quita la respiración con sus besos.
Mi musa desnuda, ha hecho de mis noches eróticas,
todo un infierno o tal vez...El mismo paraíso de ninfas,
que corren desnudas frente a mí, pero solo ella,
la musa de mis sueños, es la que me embruja.
Si, ella, la musa desnuda, la dueña de mi cuerpo,
esa que en silencio se introduce en mi lecho,
cuando yo no la espero, para saciar sus ansias,
para dejarme jadeando, aunque este dormido o despierto.