ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la musa ida
Tan dueño de razones y de ideas insensatas
he sido ocasos tristes y alegres arlequines
Lejos me has llevado y por todos los confines,
corona de rey porté y viví vidas baratas.
Querubines blancos, ángeles y serafines
tuve por compañía en las horas ingratas
y me han quemado diablos en múltiples fogatas.
No pido que me adores, pero no me abomines…
Te vi dormir la siesta soñando entre cojines
y creí que lo adquirido eran cosas innatas
al traducir tus sueños a idioma de delfines.
Hoy el canto de sirena me ocultas, me arrebatas,
te has llevado el sonido que gimen los violines...
¡Ay musa escurridiza, cuando no estás me matas!
Tan dueño de razones y de ideas insensatas
he sido ocasos tristes y alegres arlequines
Lejos me has llevado y por todos los confines,
corona de rey porté y viví vidas baratas.
Querubines blancos, ángeles y serafines
tuve por compañía en las horas ingratas
y me han quemado diablos en múltiples fogatas.
No pido que me adores, pero no me abomines…
Te vi dormir la siesta soñando entre cojines
y creí que lo adquirido eran cosas innatas
al traducir tus sueños a idioma de delfines.
Hoy el canto de sirena me ocultas, me arrebatas,
te has llevado el sonido que gimen los violines...
¡Ay musa escurridiza, cuando no estás me matas!
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