kico
Poeta recién llegado
La música es el alimento del alma. Cuando oímos una melodía que vibra en la misma frecuencia que nuestra alma, nuestro ser se sana y la alegría y el bienestar brota de nuestro corazón…
La música transporta la belleza y el ritmo a la conciencia.
Buscar las músicas que se sintonizan a nuestro estado de ánimo, refuerzan ese estado. Podemos conseguir fortalecer los pensamientos y las ideas si les ponemos una banda sonora.
Entrar en un estado de meditación profunda apoyado por canciones suaves, con ritmos armónicos, resulta más fácil y agradable que el puro silencio.
Una música rítmica con una melodía cadenciosa, es ideal para mover el esqueleto.
Pero en sí, todas las músicas bien construidas aportan al espíritu una nueva fuerza que por sí solo le cuesta alcanzar. Bañar el alma con las notas de la fantasía, con la armonía y el ritmo aporta luz al corazón.
La música transporta la belleza y el ritmo a la conciencia.
Buscar las músicas que se sintonizan a nuestro estado de ánimo, refuerzan ese estado. Podemos conseguir fortalecer los pensamientos y las ideas si les ponemos una banda sonora.
Entrar en un estado de meditación profunda apoyado por canciones suaves, con ritmos armónicos, resulta más fácil y agradable que el puro silencio.
Una música rítmica con una melodía cadenciosa, es ideal para mover el esqueleto.
Pero en sí, todas las músicas bien construidas aportan al espíritu una nueva fuerza que por sí solo le cuesta alcanzar. Bañar el alma con las notas de la fantasía, con la armonía y el ritmo aporta luz al corazón.