Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Necedad
No creas todo lo que se piensa en esta vida,
deja tu alma volar...mi dulce y cándido amor...
porque nunca los sueños
fueron las mareas nuevas de nuestros vientos,
los que azotaban sin pudor mi vida
con el indestructible y majestuoso dolor del alma ...
cuando los océanos estaban en profunda calma
y mis versos solicitaban melancólicos tus
poemas sinceros,
en mi abrumadora y tranquila soledad...
donde se hace caldo de cultivo
el solitario corcel de la montura que en tus crines,
sienten y viven con el extasiado placer.
Autor: Ángel San Isidro
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