Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La niña de los caramelos
Era graciosa y perfumada;
su olor a lavanda siempre llevaba,
y en su falda plisada escondía el dulzor
que todo ser anhelaba; de color eran
sus cielos, de sabor se vestía en las fiestas;
era la niña de los caramelos.
su olor a lavanda siempre llevaba,
y en su falda plisada escondía el dulzor
que todo ser anhelaba; de color eran
sus cielos, de sabor se vestía en las fiestas;
era la niña de los caramelos.
En las mañanas, al bajar la encontrabas,
y al subir la montaña, en cada valle ayudaba,
a los viejitos que en sus campos paseaban;
era la niña un revuelo, era su cara de plata,
era un dulce señuelo, era la niña un pañuelo;
era la niña de los caramelos.
y al subir la montaña, en cada valle ayudaba,
a los viejitos que en sus campos paseaban;
era la niña un revuelo, era su cara de plata,
era un dulce señuelo, era la niña un pañuelo;
era la niña de los caramelos.
Niña de esplendida dádiva,
reina de las golosinas,
muestra la miel de tu ofrenda,
que nos deje la boca más plácida;
danos todas tus melisas,
prenda tu aroma sincero,
entréganos tus caricias,
y llena de azúcar moreno
las tazas que quedan vacías;
colma de tinta el tintero,
baja y sube con gracia y salero...
reina de las golosinas,
muestra la miel de tu ofrenda,
que nos deje la boca más plácida;
danos todas tus melisas,
prenda tu aroma sincero,
entréganos tus caricias,
y llena de azúcar moreno
las tazas que quedan vacías;
colma de tinta el tintero,
baja y sube con gracia y salero...
por las calles bajaba y subía,
la niña de los caramelos.
la niña de los caramelos.
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