Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Por laderas entre ovejas y olor a heno
con su sueter de lana y su vara bruñida
sus mejillas rojas y sus ojos tan sinceros
tan fúlgida tan hermosa su figura.
me dejo su alma les cuento a todos
me dejo su alma y su corazón sencillo
me lo entrego una tarde con tan solo
verme y tocar mi rostro.
su olor a flores y su esfinge magíca
quedaron plasmados en mi alma
ahora la veo al ver las frias montañas
ahora la siento.
El día lobreguece y tú bajas las laderas
cantando mi niña, canciones chapinas
yo observo y te espero, para decirte
niña de los cuchumatanes.
¡Cuanto te quiero!
con su sueter de lana y su vara bruñida
sus mejillas rojas y sus ojos tan sinceros
tan fúlgida tan hermosa su figura.
me dejo su alma les cuento a todos
me dejo su alma y su corazón sencillo
me lo entrego una tarde con tan solo
verme y tocar mi rostro.
su olor a flores y su esfinge magíca
quedaron plasmados en mi alma
ahora la veo al ver las frias montañas
ahora la siento.
El día lobreguece y tú bajas las laderas
cantando mi niña, canciones chapinas
yo observo y te espero, para decirte
niña de los cuchumatanes.
¡Cuanto te quiero!