Bajo un cielo azul y colmado de destellos
estas tú, la niña de los ojos negros.
Con el inconfundible perfume que irradias,
con el eco de tú risa.
Te siento cerca y una brisa,
se hace ajena en mi piel.
Descalza caminas...
y frente a ti, las flores abren paso.
La luna te ilumina y con profundo dolor
en ese instante...muere una estrella.
Solo yo, muda ella
en una noche de envidia,
entendemos tu belleza.
Sabes que estoy allí y me buscas en las sombras,
pero no esta mi cuerpo
eres tu la que me nombra.
Sigues adelante...feroz por encontrarme
y el alba clava en tí,
el primer rayo de sol.
Despiertas y se consume aquel sueño,
la tristeza te inunda....piensas que lo mejor
es dormir y así buscarme en secreto.
Donde el tiempo es testigo
y no sufra el destierro.
estas tú, la niña de los ojos negros.
Con el inconfundible perfume que irradias,
con el eco de tú risa.
Te siento cerca y una brisa,
se hace ajena en mi piel.
Descalza caminas...
y frente a ti, las flores abren paso.
La luna te ilumina y con profundo dolor
en ese instante...muere una estrella.
Solo yo, muda ella
en una noche de envidia,
entendemos tu belleza.
Sabes que estoy allí y me buscas en las sombras,
pero no esta mi cuerpo
eres tu la que me nombra.
Sigues adelante...feroz por encontrarme
y el alba clava en tí,
el primer rayo de sol.
Despiertas y se consume aquel sueño,
la tristeza te inunda....piensas que lo mejor
es dormir y así buscarme en secreto.
Donde el tiempo es testigo
y no sufra el destierro.