brianbecerra
Poeta recién llegado
Si.
En todos los poemas eras la niña sucia, la de palabras repentinas pero malas.
Con tus moneditas en la mano, bailabas, te quebrabas en cumbias, mientras esperabas el dia que tu madre te peine, te despioje.
Pero tu luz era inevitable. Una maldita casualidad o suerte que te reias de tu ausencia jugando en un parque lleno de borrachos y prostitutas.
A veces solo tratabas de tener un rio tan cerca como para ser la sirena que no sabe nadar.
Un deseo que no podia ser deseado solo por tu deseo, y alli tu amiga.
La niña sucia rechazada de los poemas.
Otra enamorada de lo gracioso.
Y jugaban, y cuando llovia solo llovia. No sabian el juego del silencio.
Y esa equivocada persona las arrastro al abismo, de la mano de esa tristeza inmensa de no ver con los ojos niños la maldad del tiempo.
En todos los poemas eras la niña sucia, la de palabras repentinas pero malas.
Con tus moneditas en la mano, bailabas, te quebrabas en cumbias, mientras esperabas el dia que tu madre te peine, te despioje.
Pero tu luz era inevitable. Una maldita casualidad o suerte que te reias de tu ausencia jugando en un parque lleno de borrachos y prostitutas.
A veces solo tratabas de tener un rio tan cerca como para ser la sirena que no sabe nadar.
Un deseo que no podia ser deseado solo por tu deseo, y alli tu amiga.
La niña sucia rechazada de los poemas.
Otra enamorada de lo gracioso.
Y jugaban, y cuando llovia solo llovia. No sabian el juego del silencio.
Y esa equivocada persona las arrastro al abismo, de la mano de esa tristeza inmensa de no ver con los ojos niños la maldad del tiempo.