Miguel Lares
Poeta recién llegado
La noche con aroma
En cinco noches tu cuerpo musita
las sienes de aquel eterno dolor,
la sangre quema y se agita
sobre tu pecho como una bella flor.
De almohadón tú cabello penumbra
mostrando un bello color,
sin duda a veces relumbra
balanceándose en un tierno calor.
En ese rincón el amor inflama
dibujado por las cosas bellas,
en efecto callen las querellas
olvidemos como caen las doncellas.
Ciertamente va tu piel bajando
rindiéndose al tiñe vesperal,
donde anidan los funestos apagando
la llama eterna al sauzal.
En cinco noches tu cuerpo musita
las sienes de aquel eterno dolor,
la sangre quema y se agita
sobre tu pecho como una bella flor.
De almohadón tú cabello penumbra
mostrando un bello color,
sin duda a veces relumbra
balanceándose en un tierno calor.
En ese rincón el amor inflama
dibujado por las cosas bellas,
en efecto callen las querellas
olvidemos como caen las doncellas.
Ciertamente va tu piel bajando
rindiéndose al tiñe vesperal,
donde anidan los funestos apagando
la llama eterna al sauzal.