alexjor
Poeta recién llegado
Se ha dilato el reflejo de tu mirada en el mar
tu sonrisa se marchita
y sobre la luna pálida de los recuerdos,
contemplo el misterio de tus labios
carnosos y rojos.
Se dilata mi ser en la existencia de la noche
y sobre el gesto de amor de una rosa,
acaricio el universo en tu cuerpo
desnudo sobre la tempestad que envuelve la pasión.
Esta noche rosas tiernas me besan el alma
puras e ingenuas, palabras de amor
brotan de tu pequeño corazón,
cubierto de nieve,
esta noche he perdido el sentido
en las lágrimas de viejos poemas
que en pequeños sorbos de soledad,
oscurecen tu alma, sobre un jardín sin luz.
Hoy quien puede escribir sobre la arena
frases de amor, bajo la luz tenue de la existencia,
cedí, cedí mi vida, por tan solo verte sonreír
mi rosa de lamentos, tan tierna e inocente,
hoy solo quiero estar en el umbral
de tu constelación en el tu boca
morder tu piel y acariciar tu corazón.
Esta noche cedí ante la vida
ante la predicción de las líneas en mis manos,
que habrás visto, mi Casandra
cubierta de lágrimas y nieve,
que te ha dicho la fortuna y el deseo.
Duerme, duerme esta noche aferrada a mi piel
que tu sed, beba de la mía
en el brillo que da la oscuridad
sobre la vida en el pétalo de una rosa.
¿Cuántas noches caben en un papel?
¿cuántas lágrimas llenan el mar?.
déjame cargar con tu dolor, con tus heridas,
déjame estar contigo en esta vida
y perdurar para siempre en tu carne – en tu alma,
esta noche cedí mi existencia a tu vida
en el jardín donde pétalos de rosas
cuben nuestros cuerpos desnudos
nuestras almas, en el pureza del universo.
tu sonrisa se marchita
y sobre la luna pálida de los recuerdos,
contemplo el misterio de tus labios
carnosos y rojos.
Se dilata mi ser en la existencia de la noche
y sobre el gesto de amor de una rosa,
acaricio el universo en tu cuerpo
desnudo sobre la tempestad que envuelve la pasión.
Esta noche rosas tiernas me besan el alma
puras e ingenuas, palabras de amor
brotan de tu pequeño corazón,
cubierto de nieve,
esta noche he perdido el sentido
en las lágrimas de viejos poemas
que en pequeños sorbos de soledad,
oscurecen tu alma, sobre un jardín sin luz.
Hoy quien puede escribir sobre la arena
frases de amor, bajo la luz tenue de la existencia,
cedí, cedí mi vida, por tan solo verte sonreír
mi rosa de lamentos, tan tierna e inocente,
hoy solo quiero estar en el umbral
de tu constelación en el tu boca
morder tu piel y acariciar tu corazón.
Esta noche cedí ante la vida
ante la predicción de las líneas en mis manos,
que habrás visto, mi Casandra
cubierta de lágrimas y nieve,
que te ha dicho la fortuna y el deseo.
Duerme, duerme esta noche aferrada a mi piel
que tu sed, beba de la mía
en el brillo que da la oscuridad
sobre la vida en el pétalo de una rosa.
¿Cuántas noches caben en un papel?
¿cuántas lágrimas llenan el mar?.
déjame cargar con tu dolor, con tus heridas,
déjame estar contigo en esta vida
y perdurar para siempre en tu carne – en tu alma,
esta noche cedí mi existencia a tu vida
en el jardín donde pétalos de rosas
cuben nuestros cuerpos desnudos
nuestras almas, en el pureza del universo.