Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la polvorienta calle de tu morada
un temor casi mágico se apodero de mí
pocas personas caminaban mirándome en la esquina
en esa esquina donde empecé a planear mil sueños junto a ti.
La oscuridad y una lumbrera triste reflejaban mil figuras,
y yo solo buscaba la tuya,
en cada una de ellas miraba algo de ti,
pero ninguna traían tu sonrisa ni tus ojos negros.
Un faro opaco reflejaba mi rostro
y una suave brisa alborotaba mis cabellos
y en mi pecho mi corazón se agitaba por tu espera
por mirar tus ojos, por besar tu rostro.
De pronto entre la sombras de la noche,
te miro, elegante caminas hacia mí,
y allí estas por fin con tus ojos calidos,
tu sonrisa amplia… inolvidable
Tus cabellos, se alborotan por la brisa
brillan tus ojos al encontrarse con los míos
mientras la luz opaca crea una atmósfera única
de ternura y romance tierno.
Te pido me permitas mirar tus ojos
quiero guardarlos para siempre,
enmarcarlos en mi vida misma,
y en mis recuerdos más queridos mantenerlos,
Y si al mirarte esta noche, tú me dejas
viviré soñándote, amándote en silencio,
en el invierno me abrigare en tus brazos,
en primavera arrancare flores en tu honor
en el otoño lloraré en tus ojos negros
y en el verano tus labios amare
y mientras viva, y hasta que muera
mi último pensamiento será tuyo, porque te ame
porque te amo…y mientras vivas, como lo hago yo
nadie te amara…
un temor casi mágico se apodero de mí
pocas personas caminaban mirándome en la esquina
en esa esquina donde empecé a planear mil sueños junto a ti.
La oscuridad y una lumbrera triste reflejaban mil figuras,
y yo solo buscaba la tuya,
en cada una de ellas miraba algo de ti,
pero ninguna traían tu sonrisa ni tus ojos negros.
Un faro opaco reflejaba mi rostro
y una suave brisa alborotaba mis cabellos
y en mi pecho mi corazón se agitaba por tu espera
por mirar tus ojos, por besar tu rostro.
De pronto entre la sombras de la noche,
te miro, elegante caminas hacia mí,
y allí estas por fin con tus ojos calidos,
tu sonrisa amplia… inolvidable
Tus cabellos, se alborotan por la brisa
brillan tus ojos al encontrarse con los míos
mientras la luz opaca crea una atmósfera única
de ternura y romance tierno.
Te pido me permitas mirar tus ojos
quiero guardarlos para siempre,
enmarcarlos en mi vida misma,
y en mis recuerdos más queridos mantenerlos,
Y si al mirarte esta noche, tú me dejas
viviré soñándote, amándote en silencio,
en el invierno me abrigare en tus brazos,
en primavera arrancare flores en tu honor
en el otoño lloraré en tus ojos negros
y en el verano tus labios amare
y mientras viva, y hasta que muera
mi último pensamiento será tuyo, porque te ame
porque te amo…y mientras vivas, como lo hago yo
nadie te amara…
Leonardo V.