De tus labios presos,
besos cautivos que,
arrodillados esperan.
De tus ojos encendidos,
un fuego estelar,
una ardiente promesa.
Promesa de cera,
que arde silenciosa,
en la oscuridad cerrada.
Abre tu corazón,
cierra la puerta,
que la noche gima y grite...