…Y como el aullido de algún pueblo remoto,
y como la oscuridad en el hogar,
y la melodía por la frondosidad…
y cuando mostraban duendes, los senderos,
y el Buda su vientre dorado;
cuando muestra la capacidad el esqueleto,
y la retentiva de los azules…
y remontar el agua negra, el espejo gigante…
y los mantos de recuerdos y los mantos coloristas junto al río,
y las raíces que hablan con los substratos…
y cuando conversa la calma con la compañía,
con la calidez de los satélites en el parque,
con las muchachas en esas largas noches de grillos;
quizá cuando nos habla la noche más romántica del mundo.