Ruben Alonso Pepper Cano
Con aire del sur.
-¡Papá tú eres viejo!.
Aquella era mí noche diesiete mil y pico,
hasta los ochenta podría llegar a más de veintinueve mil doscientas noches.
Me propuse aprovechar la lucidez que aún tenia
y disfrutar la compañía
del resto de mi tiempo, amoldandonos ambos para intentar amarnos, querernos, odiarnos maltratarnos, pelearnos,
traicionarnos y perdonarnos; como locos y enamorados amantes .
Aquella era mí noche diesiete mil y pico,
hasta los ochenta podría llegar a más de veintinueve mil doscientas noches.
Me propuse aprovechar la lucidez que aún tenia
y disfrutar la compañía
del resto de mi tiempo, amoldandonos ambos para intentar amarnos, querernos, odiarnos maltratarnos, pelearnos,
traicionarnos y perdonarnos; como locos y enamorados amantes .
Última edición: