mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
La nube
Vestida con níveo traje
va la novia meditando
gozosa sigue en su viaje,
el novio le está esperando.
Su galán no se aparece,
mas ella espera rezando
la luz del sol la embellece
enviando un rayo dorado.
Con andar apresurado
el prometido ya llega,
pasa a su lado y se queda
en el altar azorado;
emocionada se acerca
toma a su galán del brazo
el ritual pronto celebran,
hoy serán recién casados.
Con lindos cantos las aves
la ceremonia acompañan,
llenando de notas suaves
y suspiros la mañana.
Los novios enamorados
no salen de su embeleso
se abrazan, se hacen caricias,
se miran, se dan un beso.
Tomaditos de la mano
por el cielo se pasean,
su amor, parece de humanos
se estimulan, se desean.
Mil burbujas de rocío
preñada ya la han dejado,
despacio, sigue con frío
su carga se ha condensado.
Sus gritos de alumbramiento
anuncian que ya sucede,
su amor la cuida discreto
no deja que sola quede;
apoyándose en su amado
sosegada ya camina,
toma fuerza, sigue andando
los dolores ya culminan.
Respira profundamente
siente que algo se desgarra,
derramada ya la fuente,
¡nacieron sus gotas de agua!
Con ellas baña las flores
éstas reciben erguidas,
ese producto de amores
que se amaron a escondidas.
Vestida con níveo traje
va la novia meditando
gozosa sigue en su viaje,
el novio le está esperando.
Su galán no se aparece,
mas ella espera rezando
la luz del sol la embellece
enviando un rayo dorado.
Con andar apresurado
el prometido ya llega,
pasa a su lado y se queda
en el altar azorado;
emocionada se acerca
toma a su galán del brazo
el ritual pronto celebran,
hoy serán recién casados.
Con lindos cantos las aves
la ceremonia acompañan,
llenando de notas suaves
y suspiros la mañana.
Los novios enamorados
no salen de su embeleso
se abrazan, se hacen caricias,
se miran, se dan un beso.
Tomaditos de la mano
por el cielo se pasean,
su amor, parece de humanos
se estimulan, se desean.
Mil burbujas de rocío
preñada ya la han dejado,
despacio, sigue con frío
su carga se ha condensado.
Sus gritos de alumbramiento
anuncian que ya sucede,
su amor la cuida discreto
no deja que sola quede;
apoyándose en su amado
sosegada ya camina,
toma fuerza, sigue andando
los dolores ya culminan.
Respira profundamente
siente que algo se desgarra,
derramada ya la fuente,
¡nacieron sus gotas de agua!
Con ellas baña las flores
éstas reciben erguidas,
ese producto de amores
que se amaron a escondidas.
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