SONRISA
Poeta adicto al portal
Vengo
de sonreírle al silencio de mi alma
-ella-,
sentada a la vera de mis ojos
asintió con pañuelos vivos
(del color de las primaveras)
a este fardel femíneo,
oído sordo de su homilía
se apresurara
en el afán de ningún tiempo
dejar en afonías
las angustias y los miedos
y libre de sandalias que se interpusieran
entre la armonía y la calma.
Ascendí los peldaños de sinfónico mutismo
desprendidos en el atrio
de la abadía
alzada en mis costillas,
vi sobre sus lindes
vitrales muy alegres
bajo un entramado de aromas dulces,
escenario de adoquines
firmes para los sueños
en un abstracto baile de luciérnagas.
Silencio
comunión con el universo
labios del espíritu
clausurados
en contrición aceptados,
oración de reconciliación
con mi yo íntimo.
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