Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Valerie & Uqbar
Sólo olvidamos aquello que en realidad no se ha ido.
Sólo olvidamos aquello que en realidad no se ha ido.
Ahora me sirvo una ración de tus alas
y sostengo la perspectiva cristalina
de un suspiro que me abandona.
Floto entre las rejas de tus ojos
y quiero saber a dónde me llevará el vacío.
Detrás de ti se perpetúan las incógnitas,
detrás de mí, los calvarios.
Solía caminar sin huellas,
ya ni hablo mi mudez,
ya ni veo mi ceguera,
y me sobran trasteos y bocas abiertas
para desterrarme las confusiones
y envolverlas en tu rostro,
el que ahora yace masticándome las excusas,
y así sentir…
Así yo misma existirme.
Parto de un laberinto asomado a tus vestigios,
añoro un cordón de plata que me una a tus ojos.
Desterrar y masticar, existirse o morirse…
Es tan emotivo lo irreal que me asusta adivinarte en el futuro
Si, ya sé que tras las venas se condensa la tibieza
Si, ya sé que cardarse el pelo hace volar los sueños.
No hay puerta que cierre las excusas ni camarote que oculte los deseos.
Cuando hablo,
suelo mojarme los labios
con el sudor de mis ojos.
Sucede que me ansío cuando me hierven los gritos,
y floto entre poemas inmorales
para descuadrar lo que no grito,
lo que me prohíbo respirar
y me prohíbo lanzar contra
las carcajadas de las olas.
Un poco de tierra cubrirá mi voz forjando amaneceres atrapados
Y toda la fluidez de los cadáveres que he ido pariendo.
Endiablada la mañana que me espía, póstuma orfandad.
Desde que te vi, estoy convencida de que todo es malo,
porque de ese todo, nada es contigo.
Viviría reclinando los rumores de los libros pero,
decido doblegar al bien y al mal y conjugar
en el sabor, la poesía que nos une
porque de ella,
todo es contigo.
Tengo los puños fríos
de tanto golpear adivinanzas
Si alguien me dice que es el amor,
he de matarle,
si alguien me dice que es el dolor,
he de matarle,
si alguien me dice algo sin tu voz…
He de matarle.