ludmila
Poeta veterano en el portal
A la orilla de la boca
siento resecos los labios,
en el borde de los ojos
la humedad del duelo
refleja lo que fue
una lágrima .
Las manos vacías,
sienten el hueco
de la forma,
los zapatos sin dueño,
el alba sin rostro .
En la oquedad del beso
se ausculta la ausencia
del sabor insulso.
Cuánta orfandad
ha dejado el vacío.
Las sábanas rozan
apenas la levedad
de la pena,
que inunda vengativa
la noble esperanza
de la tibieza en su dolor ajeno.
No puede alegrar el encanto
que dejó la sonrisa
opacada
llena de recuerdos .
siento resecos los labios,
en el borde de los ojos
la humedad del duelo
refleja lo que fue
una lágrima .
Las manos vacías,
sienten el hueco
de la forma,
los zapatos sin dueño,
el alba sin rostro .
En la oquedad del beso
se ausculta la ausencia
del sabor insulso.
Cuánta orfandad
ha dejado el vacío.
Las sábanas rozan
apenas la levedad
de la pena,
que inunda vengativa
la noble esperanza
de la tibieza en su dolor ajeno.
No puede alegrar el encanto
que dejó la sonrisa
opacada
llena de recuerdos .