Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
La oscuridad también tiene
una puerta,
la oscuridad también merece
un tiempo,
si no te encuentro
y si tú no me buscas
no me hundiré en
las fauces tú noche.
Tal vez eso querías tú,
yo temía a la soledad
y tuve razón al temer,
se ensaño conmigo
tal como lo haría
una ola con una flor.
Temí perderme en el tiempo
y tuve razón al temer,
las horas perdieron la cordura
y los minutos vendidos al dolor
fueron las lanzas y clavos
de mi pasión.
Temí a las puertas
y a las ventanas
y tuve razón al temer,
ahí te espere,
y acumule los días
cuando los cristales
y los goznes de las puertas
no me hablaban de ti.
Tal vez eso querías tú
o tal vez lo quise yo,
la oscuridad también tiene
una puerta,
la oscuridad también merece
un tiempo,
yo me oculte de tu ausencia
yo me oculte de tus ojos,
me oculte de huella de tu huida
y de mis propias heridas,
si no te encuentro
y si tú no me buscas ,
no me hundiré
en las fauces de tu noche.
Tal vez eso querías tú
o tal vez lo quise yo,
la oscuridad también
tiene una puerta.
una puerta,
la oscuridad también merece
un tiempo,
si no te encuentro
y si tú no me buscas
no me hundiré en
las fauces tú noche.
Tal vez eso querías tú,
yo temía a la soledad
y tuve razón al temer,
se ensaño conmigo
tal como lo haría
una ola con una flor.
Temí perderme en el tiempo
y tuve razón al temer,
las horas perdieron la cordura
y los minutos vendidos al dolor
fueron las lanzas y clavos
de mi pasión.
Temí a las puertas
y a las ventanas
y tuve razón al temer,
ahí te espere,
y acumule los días
cuando los cristales
y los goznes de las puertas
no me hablaban de ti.
Tal vez eso querías tú
o tal vez lo quise yo,
la oscuridad también tiene
una puerta,
la oscuridad también merece
un tiempo,
yo me oculte de tu ausencia
yo me oculte de tus ojos,
me oculte de huella de tu huida
y de mis propias heridas,
si no te encuentro
y si tú no me buscas ,
no me hundiré
en las fauces de tu noche.
Tal vez eso querías tú
o tal vez lo quise yo,
la oscuridad también
tiene una puerta.
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