LA OTRA CAMA
Escucho tus palabras por la mañana,
amantes y apasionadas,
pero vacías ya para mí.
Porque, entre tanto, mi alma
dejó ya de estar aquí.
Voló al aroma excitante del café
que me espera en otra cama.
Esa cama en la que peco,
según el estricto ritual de ladecencia.
Tus palabras me producen
la ira de lo falso, de lo inútil,
del amor reglamentado:
el comienzo de otro día
que es ya vacío y rutina.
En la otra cama
me espera ella,
el oscuro dulzor de lo prohibido
como ese café tan amargo,
tan amargo como se
que son ahora tus lágrimas.
Ilus.: Francis Bacon. Dos figurasque mienten en una cama.
Escucho tus palabras por la mañana,
amantes y apasionadas,
pero vacías ya para mí.
Porque, entre tanto, mi alma
dejó ya de estar aquí.
Voló al aroma excitante del café
que me espera en otra cama.
Esa cama en la que peco,
según el estricto ritual de ladecencia.
Tus palabras me producen
la ira de lo falso, de lo inútil,
del amor reglamentado:
el comienzo de otro día
que es ya vacío y rutina.
En la otra cama
me espera ella,
el oscuro dulzor de lo prohibido
como ese café tan amargo,
tan amargo como se
que son ahora tus lágrimas.